SAN SEBASTIÁN. DV. La construcción del sexto puente sobre el río Urumea, que va a sustituir al conocido como Puente de Hierro, comenzará finalmente el próximo lunes. Los trabajos en esta zona se prolongarán durante 13 meses en los que la circulación permanecerá cortada al tráfico.
Vallas y cintas de las empresas Galdiano y Tecsa impiden ya aparcar en las últimas plazas de estacionamiento del paseo del Urumea en previsión del inicio inminente de las obras. Fuentes del departamento de Obras y Proyectos del Ayuntamiento donostiarra explicaron que la primera intervención será crear una península de tierra en la margen derecha del Puente de Hierro. Esta operación se llevará a cabo a lo largo de la semana que viene mediante los aportes que vayan suministrando decenas de camiones.
En la segunda semana de obras está previsto romper y retirar el pavimento -aceras y calzada- del Puente de Hierro. Cuando quede al descubierto la actual estructura se analizará su estado y se decidirá si se aprovecha como elemento constructivo u ornamental para su colocación en otra zona de la ciudad. En su día se barajó su utilización como pasarela para el futuro club de remo a construir en las inmediaciones -margen izquierda del río a la altura de Riberas-. Si se pudiera aprovechar, quedaría por decidir si el puente se sacará tal cual mediante inmensas grúas -tiene 80 metros de largo y sería una actuación muy costosa- o si se trocea para facilitar la operación.
Una vez eliminado el actual puente se ejecutarán los estribos -refuerzos en las dos márgenes del paseo del río donde se apoyará el nuevo puente-; a continuación se construirán las dos pilas sobre las que se apoyará el nuevo tablero -primero una y luego otra, mediante rellenos de tierra en el cauce del río-; y finalmente se irán completando el resto de instalaciones.
Tercer carril
El tráfico durante el próximo año permanecerá cortado en el paseo del Urumea salvo para acceder a Mundaiz y a la Universidad de Deusto. Desde el paseo Federico García Lorca la circulación se conducirá por el puente de Mundaiz hacia Sancho el Sabio y paseo Errondo. La avenida fue ensanchada hace unos meses con un tercer carril en sentido Pío XII en previsión de un aumento de tráfico por esta vía una vez cortado el paseo del Urumea.
El sexto puente es obra de la ingeniería Arenas y Asociados, que también realizó en San Sebastián la remodelación del puente de María Cristina (1982) y el viaducto de Morlans (1999). Será un puente de unas características peculiares. El hecho de estar pegado a un puente ferroviario -hoy con dos vías, a las que en el futuro se añadirá otro puente paralelo para la vía del tren de alta velocidad- ha condicionado su concepción. Los diseñadores han dibujado un «puente-telón» a modo de «eslabón de cierre de los paseos urbanos que contornean el Urumea y que se ven interrumpidos por la presencia de la plataforma ferroviaria». El nuevo puente tendrá la función estética de convertirse en «paisaje de cierre» sobre el río, al ocultar o «enmascarar en la medida de lo posible» el paso de los trenes.
Será un puente asimétrico, sobre dos pilas, que en superficie tendrá dos vigas separadoras. La primera de ellas, servirá de cortina entre los trenes y los coches. La segunda será más liviana, tipo celosía metálica, y actuará como transición entre la calzada y la acera y el bidegorri.
Sus cuatro carriles de circulación en sentido salida de la ciudad tendrán pleno sentido cuando esté culminada la Autovía del Urumea y el quinto puente que en los próximos meses se empezará a construir a la altura del hotel Amara Plaza. La salida a la variante en sentido Irún por la calle Balleneros dejará de existir.