san sebastián. DV. De unos años a esta parte, ver sacar bien a un zaguero se ha convertido en moneda habitual en los partidos individuales. Hasta hace poco tiempo, una de las asignaturas pendientes de los plaza gizon era el saque. Y tiene su explicación porque no lo hacían durante todo el año y se remitían a los meses del Manomanista para acelerar las enseñanzas. A campeones como Ladis Galarza, Joxean Tolosa, por citar a algunos zagueros, les costó amoldarse. Uno de los que posteriormente perfeccionó el saque a base de entrenamiento fue Rubén Beloki. Abel Barriola y Patxi Ruiz, otros dos zagueros, siguieron sus pasos.
Los últimos en despuntar en esta faceta del juego en el Manomanista de 2008 han sido Aritz Begino, Kepa Peñagarikano, Aitor Zubieta y Pedro Martínez de Eulate. El de Auza ha logrado dieciocho en dos partidos. El de Etxarri, diez, el de Beizama, ocho, y el de Estella, seis, superando con creces a los obtenidos por los delanteros en las dos primeras rondas.
Aniceto Lazkano supervisa en el Beotibar de Tolosa los entrenamientos de los dos primeros, siguiendo las directrices de José Ángel Balanza y Salva Vergara. Son los únicos que siguen vivos en el Manomanista. Begino y Peñagarikano forman parte de un numeroso grupo formado, entre otros, por los Mendizabal -Aratz y Oier-, Argote, Belloso, Olaetxea, Oteiza, a los que a veces se unen los Olaizola -Aimar y Asier-, los Beloki -Rubén y Alberto-, Bengoetxea VI y Otxandorena. Tiene 55 años y fue profesional durante catorce años en Eskulari, Empresas Unidas y Jolas Nai. Se retiró con 39 y antes de colgar definitivamente el gerriko jugó como aficionado por los pueblos con ilustres veteranos como Juan Mari Juaristi, Atano XIII -actual seleccionador de material de la Liga de Empresas-, Andueza VI, Fernando Tapia...
Alucinado con Begino
En mayo se cumplen cuatro años de su vinculación con Asegarce y nadie mejor que él conoce la evolución que han seguido sus pupilos. Admite estar «alucinado» del rendimiento que está dando Begino en el campeonato y de la efectividad que está logrando con el saque. «Hasta este Manomanista, Aritz apenas había sacado. Sólo en Segunda. Y ahora da gusto verle cómo lo hace».
Lazkano desvela que «el saque lo hemos trabajado mucho en los entrenamientos, hemos insistido mucho a base de series. Antes del inicio del Manomanista, Salva Vergara me dijo en un entrenamiento que le probase con el saque, pero no esperábamos que lo iba a hacer tan bien en el campeonato. Cada vez está con más confianza. Antes sacaba más desde el centro y poco a poco lo hemos ido corrigiendo. Ahora lo hace un metro más a la derecha, más cerca de la contracancha. Su forma natural de ejecutar el saque es botar la pelota a media altura y darle velocidad de costado, buscando siempre la pared izquierda. Ha mejorado mucho en la colocación y en la velocidad del pelotazo. Es complicado restar sus saques porque si sujetas la pelota igual no llegas al frontis y si la sueltas se te puede ir arriba».
A juicio de Aniceto Lazkano, el saque Peñagarikano «es completamente diferente al de Begino. Kepa va más colocar, le da más dirección a la pelota. No es tan eficaz. A Kepa hay que frenarle porque insiste tanto que acaba muerto. Le he dicho que no entrene tanto, pero no me hace caso».
Begino y Peñagarikano también han brillado en otras facetas del juego, no sólo con el saque. «Kepa tiene una rara habilidad para echar la dejada. Engaña al contrario con la postura. Parece que va a pegarle atrás y luego acaba. Es un arma a explotar ante Irujo. Además, si pilla altura hace mucho daño porque pone la pelota muy lejos», dice Lazkano.
De Begino también destaca «su capacidad de trabajo» y la mejora con la izquierda. «Hemos insistido a base de series y los progresos han sido evidentes. Antes, si le daba con la izquierda era un milagro. Ahora, en cambio, le suelta. Por parejas también insistimos en que cortase la pelota y en dos años la mejoría ha sido terrible».
Es consciente de que tanto Begino como Peñagarikano tienen complicado pasar a cuartos. El primero se mide a Patxi Ruiz. «Aritz está en un gran momento y puede ganarle a cualquiera. Lo malo es que se salga del partido. Si falla tres o cuatro pelotas se enfada y pierde la concentración, pero le va a dar mucho trabajo». Al zaguero de Beizama también le ve «con opciones» de eliminar a Irujo. «Le complicó mucho la vida hace dos años y puede volver a hacerlo. Irujo no está como antes, pero tiene muchos recursos. Kepa no tiene nada que perder. Le dará guerra».