IRUN. DV. Cuatro alumnos de txistu del Conservatorio Municipal, Diego de Vera (txistu primero), Eneritz Varona (txistu segundo), Leire Aramburu (silbote) y Jon Patxe (atabal), obtuvieron el primer premio del Txistulari Gazteen Txapelketa de Hernani. El campeonato, de la mano de la Escuela de Música de Hernani, el grupo de txistularis de la localidad, la Banda Municipal de Txistu hernaniarra y la Asociación de Txistularis de Euskal Herria, este año celebraba su cuarta edición.
Además del éxito del conjunto, uno de sus integrantes, Diego de Vera, consiguió repetir el excelente segundo puesto que ya había conseguido alcanzar en la edición pasada de este mismo certamen en la categoría de solista.
La presidenta de la Fundación de Música Municipal, Belén Sierra, quiso aprovechar el éxito de los jóvenes txistularis irundarras para destacar que «la enseñanza del txistu siempre ha estado presente en la oferta educativa de la Escuela de Música». Sin embargo, señalaba que «en los últimos tres años, con la inclusión en el Conservatorio de esta especialidad autóctona, ha experimentado un importante auge» y aseguraba haber visto crecer «la demanda». Sierra no dudaba en reconocer, a su vez, que «sin duda alguna», en buena parte, «el buen hacer del profesor Urko Arozena» ha contribuído a esta evolución tan significativa.
El propio Arozena celebraba los buenos resultados «de este año y de los cuatro en los que se viene celebrando el certamen». En 2005, en la primera edición del certamen, el grupo de Txingudi fue tercero; el pasado año, fue segundo. En medio quedó un 2006 más generoso en éxitos aún. En aquella ocasión, además del primer premio por grupos de categoría juvenil, viajaron a Irun el primer y el segundo premio de solista entre 13 y 16 años. El primer premio fue para Peio Irigoyen y el segundo para Diego de Vera.
«Tenemos una buena generación, pero se debe a un trabajo que viene de años», afirmaba Arozena, «impulsado en su inicio por Pedro Arzak y continuado después por Ion Irazoki. El problema entonces era que no había muchos alumnos de Txistu. Afortunadamente, eso ha cambiado». Todos estos jóvenes han elegido este instrumento como especialización en su grado medio musical, si bien es cierto, que varios de los estudiantes se han inclinado por una doble especialización y comparten el txistu con otro instrumento. En cualquier caso, el txistu ya no es lo que era, «el folclore lo ha mantenido vivo durante años, pero hoy, en la música contemporánea vasca, tiene mucha presencia», aseguraba Arozena. «Quizá no tenga la fuerza que puede tener una trompeta, pero bien trabajado, ofrece muchas posibilidades».