OÑATI. DV. La empresa especializada Rentokil realizó ayer una campaña de desratización por los alcantarillados, cauces y vías públicas de Oñati tras la proliferación de denuncias que se han producido por las últimas lluvias y la coincidencia de uno de los periodos de desarrollo y crecimiento de los roedores.
La primavera y el otoño son las épocas de máxima procreación de de esta denostada comunidad animal, así que desde el Ayuntamiento quisieron tranquilizar ayer a la población que ha mostrado su inquietud por la problemática constatada. Los múridos alcanzan su fase adulta y gestante a los dos meses de su nacimiento y, a partir de entonces, pueden engendrar cada 28 días. Normalmente se refugian en las red es de alcantarillado y Oñati no es una excepción.
El Ayuntamiento tiene un contrato con la empresa Rentokil por el que ésta efectúa campañas de desratización cada dos meses aproximadamente. Con las últimas lluvias, muchos vecinos se han quejado de la proliferación de ratas, así que ayer dos operarios de la empresa de desratización trabajaron durante toda la jornada en San Lorenzo, Errekalde, Olakua, Kale Zaharra, la Avenida de la Universidad, Casablanca y Roque Azkune entre otros puntos en los que se han avistado roedores los últimos días.
La visita fue aprovechada para levantar tapas de alcantarillado, y «nichos ecológicos» habituales de las ratas, como arquetas de saneamiento, zonas de zarzas y matorrales, los cauces de los ríos, y depositar las pastillas o bolsas de veneno (que no presentan prácticamente riesgo alguno para las personas y animales de compañía) para frenar la proliferación de roedores que suele darse hacia el mes de mayo. «Cada dos meses la campaña de desratización suele realizarse siguiendo el cauce del río desde Erle hasta Olakua» explicaron ayer fuentes de la Consistorio. Y es que desde el departamento municipal de servicios incidieron en que «tanto cuando se reciben llamadas, porque se han visto roedores en zonas concretas de Oñati, como en el plan sistemático de estas campañas, personal que conocen bien las labores, procede a tratar este problema, así que la gente puede estar tranquila».
Los venenos que se vierten en la campaña de desratización son de efectos a medio plazo, ya que de lo contrario perderían su eficacia, debido a que los roedores dejarían de consumirlo al comprobar los efectos en sus congéneres.