Tranquilidad. Es la receta que extiende el doctor Paisán, jefe del servicio de Neonatología del Hospital Donostia, ante la aparición de un caso mortal de sepsis meningocócica, una situación que suele generar alarma social. El experto explica que el contagio es posible, «pero no fácil», ya que requiere de un contacto muy estrecho con el portador.
- ¿Qué diferencias hay entre la meningitis vírica, producida por un virus, y las meningitis causadas por bacterias?
- Pueden registrarse casos de meningitis virales que pueden resultar complicadas, pero habitualmente suelen causar un proceso benigno que se cura sin secuelas en la práctica totalidad de los casos. Es mucho mejor que la bacteriana. La meningitis por meningococos es la peor.
- ¿Qué síntomas presentan?
- Suelen ser similares en ambos casos, aunque mucho más agudo en la enfermedad meningocócica, porque los pacientes a menudo presentan un cuadro de sepsis. En general, en ambos casos suele haber dolor de cabeza, un cuadro de vómitos, fiebre alta o rigidez en la nuca. Pero el estado general cambia bastante: la vírica es más leve (tanto es así que algunas personas la padecen alguna vez a lo largo de su vida sin que se den cuenta, con síntomas muy similares a los de la gripe). En el caso del meningococo es mucho peor.
- ¿Cómo se contagia?
- El meningococo es un microorganismo bacteriano que se puede transmitir mediante secreciones nasales, estornudos, saliva... Pero no es fácil que se dé un contagio. Tiene que haber un contacto muy estrecho. También influyen la agresividad del germen y el estado físico del niño. Se contagia, pero no demasiado. De todas formas, cuando se detecta un caso esporádico se trata de forma preventiva a los niños y personas que han estado en contacto con el portador.
- A, B, C... Existen distintos tipos de enfermedad meningocócica. ¿En qué se distinguen?
- Para la A, por ejemplo, existe vacuna, pero tiene una incidencia muy escasa. Es como la polio: gracias a la vacunación los gérmenes están desapareciendo. La B y la C son las más habituales. Para la B, desafortunadamente, todavía no hay vacuna, pero se está investigando. En estos casos se puede dar una sepsis fulminante. Para la de tipo C sí tenemos vacuna. Prácticamente todos los niños guipuzcoanos están vacunados .
-¿Cuándo se les administra la vacuna?
- A los dos y cuatro meses y luego se da una dosis de recuerdo al año.
- ¿Cuántos casos de meningitis ven en su servicio?
- Antiguamente, muchos. Pero desde que se vacuna a los chavales, muchos menos. Uno al año o cada dos años. La vacuna es la mejor forma de prevención de la meningitis.
- ¿Qué mensaje les trasladaría a los padres que podrían estar preocupados por un posible contagio?
- Que estén tranquilos y que sigan todas las recomendaciones que les han dado desde Sanidad, que son las mejores.