MADRID. El Consejo de Seguridad Nuclear ha reclasificado el suceso ocurrido en la central nuclear de Ascó (Tarragona) y ha elevado el nivel del mismo hasta el 2 (incidente), de acuerdo a la escala internacional de sucesos que mide este tipo de incidentes. Aunque los nuevos datos apuntan que el impacto radiológico sobre la población y los trabajadores de la central nuclear sigue estando por debajo de los límites legales, la empresa va a realizar mediciones de radiactividad a las 800 personas que han pasado por el emplazamiento desde el pasado 28 de noviembre. Hasta ayer las mediciones a 579 personas dieron resultado negativo.
El organismo que vela por la seguridad nuclear en España ha insistido no obstante en que no existe riesgo para la población, aunque los datos disponibles indican que el vertido fue superior al inicialmente estimado. La escala internacional INES abarca desde el 0 (sin significación para la seguridad) hasta el 7 (accidente grave).
Además, el Consejo de Seguridad Nuclear está trabajando en la apertura de un expediente sancionador al titular y le exigirá que se depuren responsabilidades.
La reclasificación -estaba en el nivel 1- del suceso, informó el CSN, se ha debido al inadecuado control del material radiactivo y por proporcionar información «incompleta y deficiente» al organismo regulador.
Requerimiento
Para esclarecer todos los detalles del suceso de vertido de material radiactivo en áreas exteriores a la central, el CSN pidió al titular de la central información detallada de numerosos aspectos: situación radiológica y operativa del sistema en el que se originó el suceso; el programa previsto para vigilancia de áreas exteriores; y el programa de vigilancia de contaminación interna de las personas potencialmente afectadas.
El CSN también reclamó una estimación de la dosis máxima que han podido recibir las personas en el emplazamiento.
Esta información, que llegó ayer a la sede del Consejo, ha confirmado el origen -ventilación del edificio de combustible- y la naturaleza del vertido (partículas metálicas de activación). El CSN aclaró que las estimaciones de la cantidad total del vertido al exterior han resultado superiores a las que se habían comunicado inicialmente.
Del análisis de la cronología de los hechos, el CSN ha deducido que el pasado día 9 de abril el titular ya conocía que la información de actividad total vertida no era correcta y no lo comunicó al organismo. Tampoco informó de ello durante el Comité Local de Información extraordinario que se celebró esa misma tarde en la localidad de Ascó.