SAN SEBASTIÁN.DV. El penúltimo partido de la temporada derivó ayer en una goleada para las chicas de la Real, que perdieron en Madrid ante el Rayo Vallecano por 4-1. El resultado final fue excesivo, porque las de Garbiñe Etxeberria jugaron un buen partido pero les faltó algo de pegada en los momentos decisivos.
La Real tuvo la primera ocasión de la mañana en el minuto nueve, cuando Itxaso García cabeceó fuera un buen centro de Landa en una falta. Las madridistas, que se jugarán junto al Levante el título de la Superliga en la última jornada, se hicieron con el balón y acosaron bastante a la Real. Enseguida marcó Natalia tras defender mal la Real una jugada iniciada en un saque de banda. Las chicas de la Real realizaron unas buenas combinaciones después, pero en todas ellas les faltó pegada para culminarlas con brillantez.
Al poco de dar inicio el segundo tiempo, Sonia transformó una falta directa en el segundo gol del choque. Un auténtico golazo. Las realistas no se rindieron y acortaron distancias a falta de quince minutos para el final, en una falta rematada con el pie por la centrocampista Maite.
La clave
Ahí estuvo el partido, ya que la Real quiso recuperar el espíritu de la remontada en Zaragoza y pensó en lograr algún punto. Adelantaron las líneas y se animaron a ir al ataque. Por ello dejaron más espacio en la retaguardia y el Rayo Vallecano, un señor equipo, anotó el 3-1 por medio de Natalia. Ahí terminó el partido.
Lo injusto llegó al final y es que las madrileñas marcaron un cuarto gol casi al final del encuentro. Jade, que había salido al terreno de juego en el segundo tiempo, fue la goleadora. El partido terminó con la sensación de que el resultado era excesivo. Algo, por cierto, muchas veces visto en el fútbol.
Atlético, último rival
La Superliga dará a su fin este domingo en Zubieta con el duelo entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid, que marca el último puesto que da acceso a disputar la Copa de la Reina. Las realistas ya no optan a la Copa, pero el encuentro debe servir para festejar con la afición el final de esta segunda temporada en la Superliga, la máxima categoría del fútbol femenino de este país. La Real tiene un punto menos que el año pasado a estas alturas, de modo que es evidente que el rendimiento va camino de ser idéntico.
La permanencia está conseguida en esta categoría tan exigente y eso ya es de por sí elogiable, pero este equipo debe dar el do de pecho para lograr ese salto cualitativo necesario para disputar la Copa. Ese salto cualitativo lo dará la experiencia y también, por qué no decirlo, un ramillete de contrataciones de nivel. Porque compromiso y sacrificio, sobran.