Carme Chacón (Barcelona, 1971) entró en las filas socialistas en 1989 y 19 años después se ha convertido en la primera ministra de Defensa de la historia española. Entre medias, fue concejal de su pueblo natal, Esplugues de Llobregat, miembro de las ejecutivas del Partit dels Socialistes de Catalunya y del PSOE, diputada del Parlamento catalán y en el Congreso, vicepresidenta primera de esa cámara, ministra de Vivienda, y ahora mandará las Fuerzas Armadas. Una carrera, sin duda, fulgurante.
Hace cuatro años, después de estar en todas las quinielas previas, se quedó fuera del Gobierno. «Soy demasiado joven», decía entonces a modo de consuelo. Su entrada en el Ejecutivo, sin embargo, tenía fundamentos políticos -su trayectoria- y sentimentales: había sido el puntal de José Luis Rodríguez Zapatero en el PSC e integrante desde la primera hora de Nueva Vía, el heterogéneo grupo de diputados que hace ocho años aupó al hoy jefe del Ejecutivo al liderazgo socialista.
Reparte sus fidelidades entre el jefe del Ejecutivo y el presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla. Una tarea nada fácil para una época de discursos, en muchas ocasiones, divergentes. Se las arregla, no obstante, para nadar y guardar la ropa, y no tener que decantarse por papá o por mamá, pero si llegara ese momento... es más de Zapatero.
Es discreta y disciplinada. Ahora, esta mujer amante de la poesía, embarazada, socialista y catalana estará al mando de casi 80.000 militares.