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RSS | ed. impresa | Regístrate | 7 septiembre 2008

Cultura

TOROS FERIA DE SEVILLA
EL FANDI HACE LOS DEBERES
13.04.08 -

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EL FANDI HACE LOS DEBERES
El Fandi se luce con un par de banderillas 'al violín'. [JULIO MUÑOZ/EFE]
Todo tuvo aire de cosa vista más de una vez: el aplomo desenfadado de El Cordobés Díaz y su dominio de la situación; el desenfado aplomado de Rivera Ordóñez y su seguridad sin cuento; y, en fin, y en papel estelar, El Fandi, con su rebuscado, profuso y ligero toreo de capote en quites y brega, su pequeña muleta revolada y simple, y, sobre todo, sus dos tercios de banderillas. Tan apoteósicos como de costumbre y que acabaron con la gente puesta en pie.
Se colgó el «no hay billetes» en una tarde soleada. Y hubo una corrida de Torrestrella bastante buena. De mucha bondad, muy variada, con más fondo de lo previsto y de general buen juego.
El Fandi sacudió el ambiente con una larga cambiada de rodillas en el saludo del tercero, que galopó. Galopó, escarbó y se escobilló un pitón. De todo un poco porque en uno de los dos puyazos que tomó fue toro de sí y, en el otro, toro de no. En banderillas el toro volvió a galopar. A sus anchas, El Fandi: un soberbio cuarteo primero con embroque en el balcón tras agitada marcha atrás, otro por derecho y un clamoroso violín de dentro afuera. Al público brindó El Fandi un toro que berreó y escarbó más de lo previsto, se vino de largo y repitió pero sin terminar de humillar, protestó cuando tuvo al torero encima y machacando, y, en fin, sirvió no poco. Aunque tratara de rajarse en más de una baza. Una estocada.
El sexto, negro girón, muy abundante, cobró un volatín completo de salida al enterrar los pitones. Dos puyazos. Cuatro pares de banderillas. De solemne celebración. Un cuarteo con el toro apretando a chiqueros fue el par de la jornada. El detalle, la gentileza de El Fandi de tomar del piso un clavel que acababan de arrojarle, besarlo y metérselo en el chaleco a la altura del corazón. Retumbó la plaza al cerrarse el tercio. Y punto. En la muleta se apagó el toro y se apagó El Fandi, que dio la sensación de haber hecho para entonces todos los deberes.
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