Apuesta por una pasarela que se convertirá en «un espectáculo natural único», asegura que incorporará al proyecto «todas las mejoras que establezca la declaración de Impacto Ambiental» y desea que el Gobierno Vasco «no torpedee por vía judicial una obra urbana que la ciudadanía aguarda con pasión».
- ¿Por qué es necesaria la pasarela de Mompás?
- Porque desde hace más de un siglo San Sebastián acaricia el reto de culminar su litoral por Ulía con una obra que respete al máximo el medio ambiente y la naturaleza, se convierta en un disfrute añadido para las ciudadanos y sea un atractivo turístico que enriquezca la ciudad. Es el momento histórico justo: hemos encontrado un proyecto con los avales más atractivos de arquitectura e ingeniería, que respeta el entorno y goza además de una financiación que no cuesta un duro a San Sebastián. ¡Es el momento de esta ciudad!
- Vamos con las críticas que se han ido planteando al proyecto. ¿Hace realmente falta prolongar el paseo con esa obra?
- Si siempre se hubiera aplicado ese criterio jamás se habría construido el Paseo Nuevo, ni el Peine del Viento. Soy el primer partidario de respetar el entorno, pero me niego a que supuestos criterios en esa línea nos lleven a la parálisis, al bloqueo.
- ¿Es suficientemente segura la pasarela, sobre todo tras la alarma de los últimos temporales?
- El proyecto de pasarela está técnicamente avalado por rigurosos estudios de todo tipo. La pasarela va a una cota que no alcanzan las olas. Se han estudiado las mareas de los últimos cincuenta años.
- Dicen que es cara, que hay otras prioridades en la ciudad.
- No es un proyecto caro si tenemos en cuenta sus virtudes y, además, desde la perspectiva donostiarra, tenemos la suerte de que no costará un duro porque se financia íntegramente por el Ministerio de Medio Ambiente del Gobierno central. Es una oportunidad histórica y sería de necios dejarla pasar de largo.
- El Ministerio y el Ayuntamiento respaldan el proyecto pero la consejería de Medio Ambiente apunta razones medioambientales que aconsejan paralizarlo. ¿En qué punto se encuentra el proceso?
- Es una obra considerada por el ministerio como de interés general, por lo que puede seguir adelante. Ahora se está realizando, tal como establece la ley, el estudio de impacto ambiental, a iniciativa del ministerio y por parte de una empresa privada. Dentro de quince días se presentará al público y se someterá a exposición pública. Ciudadanos, colectivos e instituciones podrán presentar entonces las alegaciones, sugerencias o mejoras que consideren oportunas. Lo que me llama la atención es que la consejería, antes de conocer los resultados de ese estudio, hable de recurrir a la vía judicial o diga que la pasarela no respeta los valores medioambientales de la costa. El Ayuntamiento también analizará ese estudio y si es necesario presentaremos alguna alegación para corregir posibles impactos de la pasarela.
La obra, el año próximo
- ¿Y qué ocurrirá después?
- Una vez que se hayan asumido las alegaciones pondremos a disposición de todo el público el documento con las alegaciones pertinentes. El ministerio, en una dirección general que no es la de Costas, sino la de Calidad y Biodiversidad, emitirá finalmente la Declaración de Impacto, que dirá si el proyecto que conocemos puede ejecutarse porque no ofrece daños a un bien que hay que proteger, como la planta armeria euskadiense, o por su impacto en el paisaje.
- Y si todo transcurre como quiere el Ayuntamiento, ¿cuándo podría empezar la obra?
- Lo previsible es que para principios del año que viene la obra pueda iniciarse, con el proyecto adaptado a los cambios que puedan surgir en su caso.
- ¿No ha sido posible un acuerdo con la Consejería de Medio Ambiente?
- Desde que se produjo la primera discrepancia, en el verano del año pasado, yo presenté a la consejera dos peticiones de reunión. La primera fue a la vuelta del verano, y acudí a Lakua con los equipos técnicos y jurídicos del proyecto. Los compromisos que asumí entonces los he ido cumpliendo y el 11 de enero volví a Lakua con la nueva propuesta de pasarela y con el documento jurídico que avala que la pasarela cumple las normas medioambientales que establecen Europa y los gobiernos central y vasco. La consejera tiene desde entonces toda la información. No sé por qué se queja ahora.
- ¿Qué puede ocurrir si la consejería recurre a vías judiciales para paralizar el proyecto?
- Hay que ejecutar esa obra con todas las garantías, sin prisa pero sin pausa. Vamos a impulsar la participación ciudadana para que todo el mundo opine y aporte mejoras. La financiación está asegurada y el concurso está publicado en los boletines español y europeo. Lo que no quiero es que la consejera prejuzgue y por una cuestión de cabezonería o insensatez pretenda, sin argumentos, recurrir a la vía judicial para dejar en punto muerto la pasarela. Sería un grave error que, en vez de argumentar, utilice desde la política vías judiciales para paralizar un proyecto que buena parte de Donostia desea con pasión.
- ¿Pero el Gobierno Vasco puede paralizar el proyecto?
- Si se empeña en pleitear y no le importa perder tiempo y dinero, la consejería puede empantanar el proyecto. El PNV y EA no deberían hacer eso: están jugando desde la política a castigar a la ciudad de San Sebastián. Los ciudadanos nunca lo van a entender, así que espero que se piensen su postura dos veces.
- Pidió usted un debate público sobre la cuestión.
- Y es una pena que la consejera se haya negado. Estoy deseando debatir en público con ella, sea en un medio de comunicación o en un espacio de otro tipo, para que los ciudadanos obtengan las conclusiones pertinentes. ¿Por qué le da miedo a la consejera un debate con luz y taquígrafos?