san sebastián. DV. «Cuando voy a la cama, entre que me acuesto y me duermo, se me ocurren las ideas». Las risas de los congregados en el reparto de premios de Ingenio y Diseño patrocinado por Tecnun, Decathlon, Gaztenpresa de Caja Laboral y Fomento del Ayuntamiento donostiarra fueron sonoras. Iñaki Martínez intentaba explicar así cómo había surgido el proyecto del freno estabilizador de bicicletas, que obtuvo uno de los galardones.
El acto de entrega tuvo lugar en la sede del Centro Municipal de Empresas Innovadoras (Cemei) en Donostia, al que siguió una charla sobre aerodinámica en la bicicleta, a cargo de Iñaki Argote, de Orbea y la felicitación de representantes de las entidades patrocinadoras.
El segundo premio, un soporte para raqueta de tenis, fue muy aplaudido. «Hace mucho que no jugamos a tenis», decía Miren, una de las inventoras. «Hicimos varios proyectos, nos gustó más este y lo mejoramos», añadía Arantza. Es sencillo y efectivo, y no descartan sacar algo de dinero «si tenemos tanta suerte como en este concurso», recalcó Ainhoa. Los tres jóvenes que diseñaron la mochila refrigerada a pedales (en el dibujo superior) se repartieron la explicación. Mathis explicaba a este periódico que «lo único que hemos hecho ha sido conjuntar elementos que ya existen. Así que su fabricación no será costosa». «A ver si Decathlon lo fabrica...», decía Andrés Iraundegui. No saben si cobrarán derechos de autor. «Por ahora son sólo palabras, pero si a Decathlon le gusta...», dejaba caer Martínez.
El freno de patines en línea que permite subir cuestas más fácilmente obtuvo el primer premio. Se trata de una rueda dentada interior con una cuña apoyada que retiene la rueda para que no gire hacia atrás. Un tornillo exterior la pone o quita. Lo han inventado Gonzalo Barrera Blanco, Juan Benjumea Moreno y Juan Sáenz de Tejada Rull, del sevillano Colegio Fomento de Tabladilla. Recogió el premio Guillermo Lorenzo, de Tecnun, en su representación.
La raqueta portapelotas es el segundo galardón, una raqueta de tenis a la que se le ha aplicado unas sujeciones de aluminio con sendos acoples semicirculares en los que se encajan dos botes de las pelotas de tenis y se puede llevar ambos cómodamente. Es una idea de Arantzazu Ugarte Barturen, Ainhoa Anduaga Moia y Miren Aranburu Iriondo, de la ikastola Txantxiku, en Oñati.
Refrigeración a pedales
La mochila refrigerada a pedales ganó el tercero. Es obra de Andrés Iraundegui Ruiz, Borja Martínez Salaberria y Borja Mathis Fontova, de Jesuitas donostiarra. Es una mochila conectada por cable a una dinamo trasera que genera electricidad con el pedaleo (como el sistema de faro) y enfría el interior del saco. Se puede beber sin parar por medio de un tubito acoplado.
El freno estabilizador de bicicletas es un descubrimiento de Eric Gil, Íñigo Martínez, de Marianistas y de Iñaki Munárriz, del Instituto Usandizaga, ganadores del premio Fomento del Ayuntamiento donostiarra. Se trata de dos placas metálicas en forma de 'ele' sujetas al soporte de la rueda trasera. Cuando se acciona, bajan hasta el suelo.
El galardón Gaztenpresa Caja Laboral fue para el sensor natatorio para discapacitados visuales. Se coloca en el gorro de baño y avisa de la proximidad de las corcheras. La idea es de dos alumnos del colegio valenciano Martí Sorolla. Lo recogieron en su nombre Efren Torroba y David Geijo.