BRUSELAS. DV. El Parlamento europeo pidió ayer a los Estados miembros que consideren la posibilidad de boicotear la ceremonia de apertura de los juegos olímpicos, si las autoridades de Pekín no dialogan con el Dalai Lama sobre el Tíbet. Por una muy larga mayoría de 580 votos a favor, 24 en contra y 45 abstenciones, la Eurocámara dio su visto bueno a una resolución que carece de toda capacidad jurídica vinculante, en la que se insta a la presidencia eslovena de la Unión para que promueva una posición común entre los Estados miembros que contemple la posibilidad de ese boicot, si el Gobierno chino continúa negándose a dialogar con el Dalai Lama.
La resolución, que ha sido elaborada en base al derecho de iniciativa de la Eurocámara, «condena firmemente la brutal represión de las fuerzas de seguridad chinas contra los manifestantes tibetanos», exige cuidados médicos y garantías legales para los heridos y detenidos, critica el tratamiento discriminatorio de las minorías étnicas en China y pide a sus autoridades el respeto de los derechos humanos y de las minorías, así como el cese de las detenciones de disidentes, periodistas y activistas de los derechos humanos.
Junto a todo ello, la Eurocámara exige la apertura de una investigación independiente sobre los hechos acaecidos, bajo los auspicios de Naciones Unidas.
Además, el Parlamento precisa que del diálogo del Gobierno chino con el Dalai Lama tendría que derivarse un acuerdo global sobre la autonomía política y cultural del Tíbet, aunque la institución comunitaria manifiesta su respeto por la integridad territorial del país asiático.
La reclamación parlamentaria era esperada pues el pasado 26 de marzo, el presidente de la institución, el alemán Hans-Gert Pöttering manifestó que «todo político responsable tiene que plantearse si participara en la ceremonia de inauguración, en el caso de que los dirigentes chinos no hagan un esfuerzo para abrir el diálogo y resolver el conflicto».
No parece probable que los Estados miembros recojan el guante lanzado por la Eurocámara, aunque la situación está evolucionando rápidamente desde la reunión de los ministros de Exteriores de la UE, celebrada la semana de Pascua en Brdo, donde pudo constatarse la división entre los Estados miembros sobre el camino a seguir en este asunto, Se trata de una cuestión de política exterior en la que cada Estado miembro es soberano, que atañe a un tema tan sensible como mayúscula China lo es.
Entre los socios comunitarios ni siquiera hay unanimidad sobre el camino a seguir. Angela Merkel no asistirá a la ceremonia de apertura, y probablemente tampoco Nicolás Sarkozy. Gordon Brown declaraba anteayer que sólo tiene previsto viajar a Pekín únicamente para la clausura de los Juegos, aun que su ministro para Europa, David Milliband, declaraba el 28 de marzo que Londres no tenía previsto boicotear la ceremonia de inauguración de los Juegos.
Sin un consenso claro
Durante la reunión informal de los ministros de Exteriores de Brdo, el secretario general del Consejo, Javier Solana, constató que una posición común de los 27 contra Pekín a cuenta del Tibet, que se centrara en la ceremonia de apertura de los juegos, no era probable. Tampoco ahora, a pesar de las actitudes de última hora que dejan un cierto regusto de oportunismo. Por su parte, el jefe de la diplomacia española en funciones, Miguel Angel Moratinos, dijo entonces que no está a favor de boicotear la apertura de los Juegos Olímpicos de Beijing y apostó por aprovechar este acontecimiento deportivo para hablar de los problemas y buscar una «solución satisfactoria para todas las partes».
Mientras, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se plantea no asistir a la inauguración, el 8 de agosto próximo, de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 «por problemas de agenda», informó ayer la portavoz de la organización, Marie Okabe, que señaló que la decisión final se dará a conocer más adelante.
Okabe insistió en que ya «hace meses» que Ban informó al Gobierno de China de que «existía la posibilidad de no poder asistir a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos». La portavoz declinó comentar si detrás de esa decisión podría haber razones políticas vinculadas a las recientes protestas en varios países del mundo por la situación de los derechos humanos en China y de la región de Tibet.
Llega a Buenos Aires
Por otra parte, la antorcha olímpica llegó ayer a Buenos Aires, su segunda escala americana tras el recorrido efectuado el miércoles en la ciudad estadounidense de San Francisco, y fue guardada en un lugar secreto hasta esta mañana, cuando encabece una marcha en la capital argentina.
Fuentes oficiales indicaron que se espera que el ex futbolista Diego Maradona confirme que empuñará la antorcha en el primer tramo del recorrido. Está previsto que 1.200 policías, 1.500 agentes de la Prefectura Naval y 3.000 colaboradores, entre empleados públicos y voluntarios, custodien el trayecto de la llama olímpica entre Puerto Madero, a orillas del Río de la Plata, y el Club Hípico Argentino, situado en la zona norte de la capital argentina. El recorrido se efectuará entre las 14.00 y 17.00 hora local (17.00 y 20.00 gmt) con un paso por la céntrica Avenida 9 de Julio en el que se concentrará la mayor cantidad de gente, según estima la policía federal. El presidente del Comité Olímpico Argentino (COA), Julio Cassanello, manifestó el miércoles en Pekín su preocupación por posibles actos de rechazo al recorrido de la antorcha, propuestos por organizaciones que reclaman el respeto de los derechos humanos en China.