IRUN. DV. Dieciocho puntos. Seis partidos. Seis finales. Eso es lo que resta para saber si el conjunto irundarra romperá el maleficio de los años pares o se queda con las ganas de disputar el play-off. En estos días en los que tanto se ha hablado de salvaciones o permanencias virtuales, la Segunda B también nos puede dar una titular de este tipo. El Real Unión juega el domingo contra el Conquense en el Stadium Gal. Si pierde, podría decir, aunque no matemáticamente, adiós a las eliminatorias por el ascenso.
No es por ser catastrofista, pero si los manchegos se alzan con el triunfo en Irun, acabar entre los cuatro primeros sería prácticamente imposible. Si el Conquense gana y luego se impone al Zamora en el partido que tiene aplazado, los irundarras deberían remontar ocho puntos, más el golaveraje nueve, en cinco jornadas. ¡Tela marinera!
Pero todo esto sólo pasará si el Real Unión no gana. Los unionistas tienen que imponerse al Conquense y necesitarán todo el apoyo de la afición. Recuerden que cada socio podrá llevar a dos acompañantes y que los menores podrán ver el partido gratis. Tan rara está la liga, que si los irundarras ganan el domingo y el Barakaldo y el Guijuelo pierden, los unionistas podrían acabar la jornada en cuarta posición.
Mucha liga
Tras jugar contra los manchegos, los de Irun se medirán a tres equipos de la parte baja de la tabla. La Peña Sport no tiene opciones para mantener la categoría, y si los irundarras quieren alcanzar los play-off, están obligados a ganar en Tafalla. Luego el Palencia visitará Gal, en casa no se puede fallar, y para acabar con los tres equipos de abajo, los unionistas se desplazarán a Valladolid.
El camino durante el próximo mes será tortuoso, pero los ganadores deben superar todas las trabas. ¿Se acuerdan del famoso diez victorias en quince partidos? Para cumplirlo hay que ganar cinco de los seis encuentros que restan para que finalice la temporada. ¡Agárrense los machos! Y todavía no hemos hablado de los dos últimos partidos...