MADRID. La diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, no ocultó ayer su decepción con Zapatero. Aseguró sentirse «defraudada por la falta de riesgo asumido en este arranque de legislatura» por el presidente. A su juicio, entre el «candidato de la retirada de Irak y el que hoy apuesta por la segunda vuelta hay un abismo, el de la falta de pasión política y el cinco raspado, o quizá el bipartidismo calculado».
Barkos decidió abstenerse y lamentó que el PSOE no haya «querido negociar» la investidura de Zapatero y haya «optado por una segunda vuelta», por lo que recalcó que en el voto de su formación política «no cabe un sí».
La pasada legislatura de Zapatero estuvo marcada en Navarra por su rechazo a desbancar a UPN del Gobierno foral mediante una entente entre el PSN y los nacionalistas de Nafarroa Bai. Y la diputada de la coalición no pudo reprimirse y lamentó que «la derecha» gobierne en Navarra gracias «exclusivamente» a una decisión de Zapatero «y en contra de los socialistas navarros».
Al mismo tiempo que señaló que su organización «nunca permitirá» que una decisión que corresponde exclusivamente al ámbito de derecho de los navarros «se tome en cualquier otra instancia o con cualquier otro interlocutor».
Por otro lado, indicó que mientras la pasada legislatura se inició con la «esperanza razonable del fin de ETA», ésta empieza con la «amenaza real del terrorismo en la agenda política y, todavía más importante, en el día a día de los ciudadanos». Por eso NaBai «sigue manteniendo que las herramientas políticas con que han venido trabajando PSOE y PP no son eficaces, ni la Ley de Partidos, ni la dispersión, ni el pacto contra el terrorismo», al tiempo que aseguró que siempre apoyarán «la búsqueda de la paz».
Recuerdo a Chivite
En su respuesta, Zapatero comenzó reconociendo que lo sucedido en Navarra, donde UPN gobierna en minoría, es responsabilidad suya, puesto que el PSN forma parte del PSOE, que fue quien tomó la decisión final. Además, recordó a Carlos Chivite, dirigente socialista navarro recientemente fallecido, a lo que también se sumó la diputada Barkos.
El líder del PSOE manifestó su «máximo respeto» por NaBai, por contribuir de «manera muy positiva al desarrollo político y la convivencia en Navarra» y se refirió en términos elogiosos, incluso cariñosos, a la diputada navarra. Por eso indicó que le gustaría «mantener esta capacidad de diálogo y buen entendimiento más allá de discrepancias puntuales» como la vivida en la conformación del Gobierno foral. «Su partido y usted de manera singular han demostrado siempre rigor, seriedad, coherencia y predisposición favorable hacia el PSOE», resaltó. Finalmente, se congratuló de contar con su voto en los aspectos «progresistas». DV Y AGENCIAS