TOLOSA. DV. Va a ser una obra espectacular en presupuesto y objetivos, responde a un proyecto ambicioso, necesario, y sin embargo no se verá al final porque irá bajo tierra. Durará dos años, afectará a buena parte del municipio, traerá consigo incomodidades, cambios de tráfico, ruidos..., pero el propósito final es positivo: mejorar el sistema de saneamiento de la población con la creación de un nuevo colector que eliminará los vertidos al río Oria.
Se trata de una de las actuaciones de mayor calado que va a acometer hasta la fecha el De-partamento de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno Vasco en materia de saneamiento. El presupuesto de la obra asciende a 16 millones de euros y su comienzo está previsto para el lunes.
El colector que recogerá todas las aguas residuales de Tolosa y que evitará los vertidos al río Oria tendrá una longitud de 2,5 kilómetros. Partirá de Benta Haundi, para entrar al casco urbano por debajo de las calles San Francisco y Rondilla y salir nuevamente al río donde llegará al puente de Arramele. También tendrá ramales complementarios en otras zonas. Posteriormente, la actuación prevé la creación de una depuradora para el tratamiento de aguas residuales. «Es un proyecto necesario para que los vecinos puedan disfrutar y vivir de cara a los ríos Oria y Zelai, limpios y con flora y fauna en buen estado», aseguró ayer el alcalde durante la presentación.
El plan de saneamiento recoge también la construcción de otro ramal de 1,5 km que, desde Ibarra, recogerá las aguas residuales que actualmente van al río Zelai. n