La apertura fue en rojo en todos los mercados del Viejo Continente. A media sesión, pareció que se daban la vuelta. De hecho, la mayoría de los grandes índices europeos estaban en positivo. Sólo el Ibex permanecía en rojo. Y, al cierre, la Bolsa española volvió a ser la peor de Europa: caía un 1,17% y daba un último cambio en los 13.599 puntos. Porque el Fondo Monetario Internacional volvió a meter miedo al rebajar las perspectivas de crecimiento para la economía española.
El rebote da síntomas de cansancio, con dos sesiones consecutivas de caídas.
En el mercado español, uno de los grandes protagonistas fue Banesto, que inauguró la temporada de presentación de resultados del primer trimestre del año. Entre enero y marzo, registró un beneficio neto atribuible de 217,6 millones de euros, lo que supone un aumento del 16,1% con respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra fue superior a la que esperaban los expertos. Además, según explicó el consejero delegado de la entidad, José García Cantera, el banco cuenta con una holgada situación de liquidez. Y al mercado no le disgustaron del todo estos números. Porque, al cierre, cedía medio punto porcentual y daba un último cambio en los 12,17 euros. Fue el mejor banco de la sesión, ya que el Santander se dejó un 1,28%, el Sabadell, un 1,93%, BBVA, también casi dos puntos porcentuales; Bankinter, un 2,40%; y el Popular, un 2,94%.