
La antorcha sigue su accidentado recorrido. /AP
San Francisco cambia la ruta de la antorcha para evitar incidentes
El único objetivo de las autoridades de San Francisco era evitar disturbios en el paso de la antorcha olímpica y lo lograron: en una operación que se mantuvo en secreto, la ruta fue totalmente modificada a última hora para sorpresa de los miles de manifestantes contra la política exterior china y los medios de comunicación.
En un momento parecía que la llama cruzaría el Golden Gate, símbolo de la ciudad, pero, a la vista del caos que produjo el paso de la llama olímpica por París y Londres, se descartó por ser complicada.
El convoy tomó otro camino hasta llegar al aeropuerto, desde donde la antorcha debía viajar a su siguiente parada, Buenos Aires. La ceremonia de despedida prevista se suspendió y fue sustituida por un breve y discreto acto en el mismo aeropuerto.
El aspirante demócrata en la
carrera hacia la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, ha sugerido al presidente George W. Bush la posibilidad de boicotear la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín si China no toma medidas para mejorar la situación de los derechos humanos en el Tíbet, y no contribuye a detener el genocidio en Darfur.
El senador de Illinois ha indicado sin embargo, durante la campaña para las primarias en el estado de Pensilvania, que cualquier decisión debería tomarse poco antes de la iniciación de los Juegos en agosto.
El candidato ha hablado sobre la necesidad de que Estados Unidos asuma una actitud más enérgica hacia China en relación con la situación de los derechos humanos. "En nuestra política hacia China no hemos sido bastante coherentes o enérgicos, no sólo en lo que se refiere a resolver el problema del Tíbet de manera adecuada, sino también en lo que se refiere a Sudán, un país involucrado en el genocidio contra el pueblo de Darfur".
Clinton apoya la idea aunque sin concretar
Previamente, su rival por la candidatura demócrata, Hillary Clinton, había planteado también la posibilidad de que Bush boicotee los Juegos Olímpicos, pero no sugirió un momento para tomar esa decisión.
Bush proyecta asistir a la ceremonia de inauguración de los Juegos, y hasta ahora se ha resistido a las presiones para cambiar sus planes ante las medidas tomadas por China contra los manifestantes tibetanos.