BRUSELAS. Óscar Freire (Rabobank) añadió a su brillante palmarés la clásica belga Gante-Wevelgem, cuya 70 edición se disputo ayer sobre 209 kilómetros, victoria que concretó por delante de Aurelien Clerc (Bouygues) y de Wouter Weylandt (Quick Step).
Freire, de 32 años, triple campeón mundial, volvió a imponer su velocidad en un sprint masivo, en otro despliegue de sentido táctico y de fuerza. Es el tercer triunfo de la temporada para el ciclista cántabro, que ya dejó su firma con dos etapas de la Tirreno Adriático. La prueba sirvió de ensayo general para la París-Roubaix del domingo y tuvo como protagonista al italiano del Saunier Duval Ermanno Capelli, que mantuvo una fuga durante 100 kilómetros.
Capelli, después de un comienzo supersónico, abrió una diferencia que llegó hasta los ocho minutos, pero el pelotón empezó a romperse según se acercaba el paso por el monte Kemmel, lugar estratégico de la clásica belga.
En la segunda ascensión a dicha cota, Capelli fue alcanzado por Pozzato (Liquigas) y por Gilbert (La Française), antes de que se produjera el reagrupamiento general a 26 kilómetros de meta. A partir de ese momento trataron de despegarse algunos corredores, entre ellos Arvesen (CSC) y Elmiger (Ag2r), pero enseguida recibieron la compañía de Guesdon, Quinziato y O'Grady, a diez kilómetros de meta. Los equipos de los sprinters no se cruzaron de brazos y el Rabobank, High Road, Quick Step y Barloworld tumbaron la aventura a tres kilómetros de la llegada.
Freire tenía «buenas piernas», de ahí que ordenara controlar a su equipo. Y no falló, arrancó en el momento adecuado e impuso su ley. Otro hito por el triple campeón mundial.
Freire calificó de «fantástico» el hecho de haber añadido la Gante Wevelgem a un palmarés magnífico, con victorias de prestigio. «Es fantástico ser el primer español en ganar aquí. Este año puedo celebrar una bonita victoria. Al final tenía buenas piernas y sabía que podía ganar», explicó. EFE