TOLOSA. DV. Va a ser una obra espectacular en presupuesto y objetivos, responde a un proyecto ambicioso, necesario, y sin embargo no se verá al final porque irá bajo tierra del municipio. Durará dos años, afectará a buena parte del municipio, traerá consigo incomodidades, cambios de tráfico, ruidos, molestias..., pero el propósito final es positivo: mejorar el sistema de saneamiento de la población con la creación de un nuevo colector que eliminará los vertidos al río Oria.
Nos hallamos ante una de las actuaciones de mayor calado que va a acometer hasta la fecha el departamento de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno Vasco en materia de saneamiento. El presupuesto de la obra asciende a 16 millones de euros. Su comienzo está previsto para el lunes 14 de abril. Los trabajos se acometerán por zonas, y el Ayuntamiento mantendrá reuniones informativas con los vecinos de cada una de ellas.
El colector que recogerá todas las aguas residuales de Tolosa tendrá una longitud de 2,5 kilómetros. Partirá de Benta Haundi, para entrar al casco urbano por debajo de las calles San Francisco y Rondilla y salir nuevamente al río donde llegará al puente de Arramele. También tendrá ramales complementarios en otras zonas. Posteriormente, la actuación prevé la creación de una depuradora para el tratamiento de aguas residuales. «Es un proyecto necesario para que los vecinos puedan disfrutar y vivir de cara a los ríos Oria y Zelai, limpios y con flora y fauna en buen estado», aseguró ayer el alcalde durante la presentación.
16 áreas de Tolosa
Los trabajos se irán realizando alternativamente en diferentes zonas de Tolosa con la intención de causar las menores molestias posibles a la ciudadanía de la villa. Hasta la fecha, los responsables del Gobierno Vasco y del Ayuntamiento han mantenido intensas negociaciones para lograr, precisamente, minimizar el impacto de la obra. En principio, incluso se preveía 'abrir' la calle Zumalakarregi y el tramo Bentaundi-rotonda Eroski (finalmente el colector irá por el río en estas zonas), y se hablaba de cerrar el Triángulo, aunque finalmente no va a ser así.
Para llevar a cabo la construcción del colector será necesario realizar trabajos en 16 áreas diferentes de la población. Las zonas implicadas serán: avenida de Alava, paseo de San Francisco, paseo Zumalakarregi, Rondilla, Barrena, Santa Clara, Kondeko Aldapa, Ibarralde, Martín Iraola, Almirante Rekalde, Elkano, calle Papel, avenida Navarra, avenida Fuerros, paseo Iurramendi, y barrio Amarotz.
En varias de estas zonas los tubos del colector se introducirán con zanja, al modo convencional, pero en otras se empleará otra técnica menos invasiva, con una máquina que perforará el suelo y creará una especie de túnel donde se irá introduciendo el colector. También habrá pozos aliviaderos que filtrarán al río las aguas de la lluvia.
Desvíos de tráfico
La obra del colector responde a un proyecto integral en el que participarán varios sectores. El técnico municipal José María Otaegi explicó ayer los pormenores de la obra, junto con el alcalde y la teniente de alcalde Olatz Peón, y el responsable de la Udaltzaingoa, Alfonso Díaz de Cerio.
Durante el transcurso de la obra habrá que acometer puntualmente desvíos de tráfico y modificaciones de recorridos peatonales. Bildarratz asegura que estamos ante obras que tienen un único objetivo: «mejorar Tolosa y la calidad de vida de sus vecinos». Por ello considera importante la colaboración ciudadana «para que las obras se hagan de la mejor manera posible, causando los menores perjuicios».
El Ayuntamiento de Tolosa informará puntualmente de la marcha de los trabajos a los vecinos y dará a conocer las afecciones que vayan produciéndose en el tráfico en los distintos puntos que toca la obra. Para ello se han editado 10.000 trípticos que se repartirán en la localidad.
El plan de saneamiento recoge también la construcción de otro ramal de 1,5 km de longitud que, desde Ibarra, recogerá las aguas residuales que actualmente van al río Zelai para conectar con el colector principal, que irá bajo la calle San Francisco.
El departamento de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno Vasco ha ejecutado ya los tramos de colector entre Legorreta y Alegia y entre Alegia y Benta Haundi. Próximamente acometerá el tramo entre el puente de Arramele e Irura.
También ejecutó recientemente el saneamiento de la cuenca del Araxes. Todos estos colectores llevarán las aguas residuales hasta la futura depuradora de Aduna que corresponde ejecutar a la Diputación Foral dentro de los acuerdos establecidos con el Gobierno Vasco.
Se abre un horizonte esperanzador para el río Oria.