MADRID. «Un delincuente que da un tirón de bolso con amenazas tiene más condena que un hombre que abusa de un niño, de acuerdo con la ley vigente». Ésta es una de las denuncias que expone el periodista Albert Castillón en el reportaje Pederastas al descubierto, que emite esta noche Antena 3 a partir de la medianoche. La normativa se reformó en 2007 y se añadió una máxima condena de cinco años por el delito, siempre y cuando se considere que detrás del abuso hay una organización criminal. «Los padres abusadores, en su mayoría, no pisan la prisión, y un caso similar es el de Santiago del Valle, presunto asesino de Mari Luz. La ley está hecha tan mal que no defiende a los niños de los pederastas; abusar de un niño en España sale tremendamente barato», afirma el reportero autor del documental, que incide en las redes de pederastas que existen en España.
Castillón, un profesional de la radio -colaborador de Luis del Olmo en Punto Radio- ha trabajado en Espejo Público y en el programa de desaparecidos producido por Lobatón Los más buscados, ambos de Antena 3. Lleva años investigando los delitos que denuncia en el documental y mantiene la necesidad de que salgan a la luz todos los abusos, tanto de redes como esos más oscuros que ocurren y a veces se tapan entre la familia.
Efecto mimético
Ante el posible efecto mimético entre conductas delincuentes que pueda derivarse de la emisión de estos programas, Albert Castillón recuerda cómo se enfrentó a esta situación en la radio. «Cuando invitaba a una mujer que había sufrido violación de niña por parte de su abuelo recibía un montón de llamadas poniéndome verde a mí por remover estas cosas, por si daban lugar a sospechas infundadas. Y es que los abusos en familia o en el entorno han sido un tabú en España. De estos casos a la pederastia va un paso si se esconden, por lo que creo que ya es hora de que se hable de ello con normalidad, de que se empuje a la política para que se hagan leyes más justas».
El número de abusos es alto. Miles de españoles los han sufrido en la infancia y sólo uno de cuatro víctimas denuncia. «Los otros tres tragan y soportan», advierte el reportero. COLPISA