
Una farmacia publicita el producto antes de ser retirado. /ARCHIVO
La empresa se defiende: "Sólo es una falta administrativa leve"
Cátaro-Nopal, la empresa distribuidora en España y Portugal del complemento alimenticio 'Depuralina', ha aclarado que la inmovilización de su producto sólo puede ser achacable a una "falta administrativa leve" por no haberse inscrito la entidad en el Registro General Sanitario de Alimentos (RGSA), registro que no consideraron oportuno efectuar en su momento por no estar implicadas las oficinas de la empresa en la fabricación del producto.
Según el máximo responsable de Cátaro-Nopal en Europa, Miguel Angel de Isidro, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) no se ha puesto en ningún momento en contacto con su empresa, salvo por vía telefónica, para formalizar el anuncio de inmovilización.
"El producto se trata en laboratorios envasadores de terceros que cuentan con todos los permisos sanitarios pertinentes; por nuestras oficinas no pasa ninguna lata de 'Depuralina', por eso nuestro abogado nos dijo que el registro en la RGSA era prácticamente un acto voluntario", ha explicado.
La AESAN inició las indagaciones acerca de este producto a raíz de la sospecha de que podría haber producido efectos adversos en tres consumidores portugueses. Los estudios toxicológicos y microbiológicos analizados han revelado que "nuestro producto es totalmente inocuo", ha explicado de Isidro al respecto.
"Los tres casos de shock anafiláctico y toxicidad hepatotóxica acaecidos en Portugal son producto de otros medicamentos ingeridos por los afectados, nunca por 'Depuralina'; si este complemento alimenticio tuviera tales efectos negativos se verían afectadas más de 100.000 personas por efectos adversos, el número aproximado de nuestros consumidores sólo en Portugal", ha explicado.
El Ministerio de Sanidad ha inmovilizado Depuralina, un producto para adelgazar y mejorar el tránsito intestinal, por posibles efectos adversos y porque la empresa que lo comercializa es "ilegal". La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha instado a las Comunidades Autónomas a paralizar la venta de este producto, tras detectarse efectos adversos en tres personas que lo consumieron en Portugal, tales como alergias y hepatitis tóxica.
Sanidad ha informado, en un comunicado, de que ni la AESAN ni el Centro Nacional de Epidemiología tienen constancia, hasta el momento, de que existan afectados en España. La AESAN ha iniciado las indagaciones acerca de este producto después de que las autoridades portuguesas comunicaran el 2 de abril a través de la Red de Alerta Europea para Alimentos (RASFF) la sospecha de que Depuralina podría haber producido efectos adversos (anafilaxis y hepatotoxicidad) en tres consumidores en su país.
La Depuralina está constituida por una mezcla de semillas, plantas, frutas y otros componentes biológicos, destinados, según la publicidad de este fármaco, al adelgazamiento y a la mejora del tránsito intestinal, además de producir otros aparentes beneficios.
Actividades ilegales en la empresa
A raíz de esta comunicación, difundida por la AESAN a través de la Red de Alerta Alimentaria, las autoridades autonómicas competentes iniciaron la localización e inmovilización cautelar de los lotes señalados como "sospechosos" por Portugal.
Sanidad ha comprobado que la empresa Cátaro-Nopal se encuentra en situación irregular, ya que no figura inscrita en el Registro General Sanitario de Alimentos (RGSA), por lo que su actividad es "ilegal". También presentan irregularidades las empresas colaboradoras de Cátaro-Nopal: Ecología, Nutrición y Salud SL y ANUR SL, ya que no concuerdan sus datos registrales con las actividades que desarrollan.
Estos hechos han sido confirmados por las Comunidades autónomas en las que, hasta el momento, consta que dichas empresas están desarrollando su actividad -País Vasco, Asturias, Castilla-La Mancha y Castilla y León-. El departamento que dirige Bernat Soria ha manifestado que la situación ilegal de la empresa afecta "al nivel de confianza que cabe depositar en los productos que elabora y comercializa".
Por ello, más allá de la inmovilización cautelar inicial restringida a dos lotes, las comunidades han procedido a paralizar el resto de productos de la empresa en cumplimiento de la legislación española y en aplicación del principio de precaución. Sanidad mantiene "contacto permanente" con las autoridades portuguesas, a las que se ha solicitado que informen a España de los resultados de sus investigaciones epidemiológicas y toxicológicas.