SAN SEBASTIÁN. DV. Arantzazu es un imán para los guipuzcoanos. La fuerza espiritual del santuario, la fuerza de su arquitectura, la íntima relación con el euskera y la cercanía del parque natural de Aizkorri convierten a Arantzazu en una de las principales señas de identidad de Gipuzkoa, sino la primera.
El santuario mantiene intacto su atractivo, pero no quiere dormirse en los laureles. De ahí que el lunes se vaya a constituir la fundación que promoverá y renovará los ámbitos espirituales, culturales y naturales que le son propios.
La entidad estará formada por los franciscanos, el Ayuntamiento de Oñati, la Diputación y MCC. En diciembre se presentó el acuerdo marco que desembocará el lunes en la constitución de la entidad.
La orden religiosa, el consistorio oñatiarra y MCC ya han dado el visto bueno a los estatutos. La Diputación cumplimentó este trámite ayer y aprobó una partida de 12.000 euros como aportación patrimonial inicial.
Los franciscanos, como desde hace 500 años, seguirán haciéndose cargo del área religiosa. El resto de los ámbitos serán dirigidos desde la fundación. Ésta centrará su actividad en la cultura, la naturaleza y los servicios de atención al público.
La fundación quiere promover y renovar Arantzazu, respetando la identidad histórica del santuario y los principios del franciscanismo. Arantzazu cuenta con una potencialidad enorme. Es el santuario mariano más visitado de Euskadi y la subida a Aizkorri por Urbia sigue siendo una excursión clásica y que atrae a miles de montañeros.
Parque natural
El edificio Gandiaga se convertirá en la clave de este proyecto. La parte ahora vacía del mismo acogerá el centro de interpretación de Aizkorri-Aratz, así como un albergue destinado a los aficionados a la montaña.
La sierra fue declarada parque natural en 2006. Es el segundo más extenso de Euskadi (sólo le supera el de Gorbea) y una de sus «puertas de acceso» tradicionales se sitúa en Arantzazu. Este lugar constituye el emplazamiento ideal para habilitar un centro de interpretación (parketxe) que explique a los montañeros los principales valores naturales y etnográficos de la sierra, así como las diferentes rutas que se pueden recorrer.
La Diputación ha aprobado un convenio entre el Ayuntamiento de Oñati, la Comunidad Franciscana y el departamento de Desarrollo del Medio Rural que permita el emplazamiento del parketxe y del albergue. La Comunidad Franciscana, como titular del espacio Gandiaga, se compromete a ceder 740 m2 en el ala oeste, de los cuales 492 serán destinados a centro de interpretación de la naturaleza y 248 a albergue
La fundación promoverá la ampliación de la red de senderos señalizados de Arantzazu.