
En la foto Brown, el domingo tras recibir a la antorcha olímpica en Downing Street. /REUTERS
La 'llama' está en San Francisco
Una relevista escoltada por miembros de la policía ha sido la encargada de iniciar el relevo de la antorcha olímpica en San Francisco, ciudad donde las medidas seguridad se han intensificado para evitar disturbios.
Hasta el momento, no se han registrado acciones violentas de consideración, aunque varios manifestante pro-Tíbet que se han tumbado en la calzada bloqueando el paso de un autobús han sido detenidos por la policía.
Miles de manifestantes contra la política china en Tíbet y Darfur asisten a la carrera junto a otros miles de personas con banderas chinas.
Fuentes municipales han comunicado poco antes de comenzar el relevo que el trayecto, en principio de 10 kilómetros, será finalmente recortado, aunque no dieron más detalles.
El primer ministro británico, Gordon Brown, no asistirá a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín. Será la secretaria de Estado británica para los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Tessa Jowell, quien represente al Reino Unido en el acto inaugural, que se celebrará el 8 de agosto en Pekín, según ha informado el gabinete del Primer Ministro.
Brown sólo asistirá a la ceremonia de clausura de las olimpiadas, en la que Londres recibirá el testigo olímpico. "Nunca se dijo que iba a acudir a la ceremonia de apertura. Siempre dijimos que asistiría a la ceremonia de clausura", ha aclarado la portavoz de Downing Street, que ha rechazado un cambio en los planes de Brown con respecto a los Juegos Olímpicos que se celebrarán del 8 al 24 de agosto en la capital china.
La decisión del primer ministro británico se produce después de que
Londres, que albergará la próxima edición de los Juegos Olímpicos, vivió el domingo escenas caóticas durante el
recorrido de la antorcha, con calles llenas de protestas y hasta un manifestante tratando de apoderarse de la llama.
En una rueda conjunta en la capital británica con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, en marzo pasado, el primer ministro británico aseguró que el Reino Unido no boicotearía los Juegos Olímpicos ni las ceremonias previstas, aunque no precisó si sería él el encargado de representar a su país. En cambio, el jefe de Estado francés, dejó abierta la puerta a boicotear la ceremonia de apertura al manifestar que se reservaba el derecho a decir si asistiría o no en función de la evolución en el Tíbet.
La UE decidirá si se une al boicot
Como sucedió el domingo en Londres, el paso de la antorcha olímpica por
París -donde apenas fue visible porque tuvo que ser protegida e incluso guardada en varios tramos- se convirtió en una manifestación en contra del régimen chino y en favor del pueblo tibetano, víctima de una represión dura en las últimas semanas.
El Parlamento Europeo votará mañana una resolución que pide a los líderes de la Unión Europea (UE) que se planteen un boicot conjunto de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín si las autoridades chinas no dan muestras de dialogar para solucionar el conflicto del Tíbet.