Jose Luis Franzesena, más conocido como Xuber en nuestra localidad, ha sido director de la banda municipal de música hasta hace bien poco y sin retirarse de la música, sigue componiendo y ofreciendo recitales de órgano por doquier. El homenaje del sábado fue un reconocimiento a su trabajo y, sobre todo, a su persona y a su gran aportación al pueblo de Azpeitia. «Me gustó mucho. Además, se me hizo un festival muy ameno. Me encantaron algunas canciones interpretadas por los niños de Musika Eskola. Había algunas que ni siquiera me acordaba de haberlas compuesto», dice el homenajeado.
Sin embargo, aunque el festival le gustara en su totalidad, hay algo que le llegó especialmente, «la dulzaina me sigue 'tocando'. He tenido y sigo teniendo una muy buena relación con los dulzaineros de Elciego».
Para terminar la fiesta, los organizadores tenían preparada una sorpresa final. Cantaron la canción Txatxamatxalinatxu. «Es una canción que siempre canto cuando voy un poco 'chispa' y estuvo bien que se acordaran», comenta Xuber.
Azpeitia y sus fiestas son la pasión de Franzesena y quedó demostrado en el homenaje, «hay que poner ambiente en el pueblo».
Para ambiente, el que pusieron al término de la cena en el Kiruri. «Con mi hermano Alberto (de Egan. Xuber fue uno de los fundadores del grupo) en la batería y yo al órgano, cantantes incluidos, montamos una gran fiesta que se alargó hasta altas horas de la noche».