ZUMARRAGA. DV. Algunos se acercaron a comprar un determinado producto y otros a curiosear. Los más pequeños fueron a jugar y a participar en los talleres de manualidades. Los mayores recordaron aquellos tiempos en los que se utilizaban algunos de los utensilios que allí se exponían, bien para hacer queso, bien para destilar... El mercado de antaño tuvo tirón durante todo el fin de semana. La venta de productos de artesanía, la animación y los talleres infantiles atrajeron a numeroso público tanto el sábado como el domingo.
«El sábado por la mañana anduvo sobre todo gente de aquí. El sábado por la tarde y el domingo vino también bastante gente de los alrededores. Lo cierto es que el buen tiempo ayudó», dice Mikel Serrano, presidente de la Comisión de Cultura.
Este año se ha optado por traer artesanos que a su vez son productores. «La experiencia ha sido muy buena. La gente ha comentado que había menos puestos que en ocasiones anteriores¯eran unos sesenta¯ y vamos a tratar de que el año que viene aumente ese número», continúa.
«Los chavales anduvieron muy a gusto en los talleres y en los juegos. Asimismo, los espectáculos estaban muy acertados con personajes relacionados con la cultura de Euskal Herria como Basajaun, lamiak... y fue impresionante la exhibición de cetrería», dice Serrano.
De otro lado, «también se trató de ajustar los precios. Por ejemplo un pote en la única taberna que había costaba un euro y un pincho, euro y medio.
Este año el mercado de antaño estuvo organizado por la Asociación de Productos Artesanos de Navarra.