ORDIZIA. DV. Poco después de las 11 de la mañana de ayer, un helicóptero, que llegó a volar muy bajo y rondó el municipio durante más de 40 minutos, vino a altera la vida cotidiana, o al menos a poner un toque de interés en la plácida mañana del lunes.
Se trataba del helicóptero que habitualmente emplea ETB para sus grabaciones, a vista de pájaro, que llegaba, justo antes, del comienzo de la Vuelta al País Vasco, para grabar una serie de imágenes programadas, que irán a formar parte de la producción final que sobre Andrés de Urdaneta, dentro de los actos y actividades organizados con motivo del quinto centenario del nacimiento del genial navegante, dirige, el también ordiziarra, Mikel Urretabizkaia.
Un trabajo que tiene lugar bajo el auspicio y financiación del Departamento de Industria del Gobierno Vasco, ETB, y la colaboración del Ayuntamiento de Ordizia.
El periodista reseña que la idea no es otra que, «elaborar un documental, con carácter divulgativo, sobre la vida de Urdaneta, de, prácticamente, una hora de duración. Un documental que ha titulado Tras las huellas de Urdaneta, y que si todo discurre según la programación establecida, a más tardar, debería estar concluido para la primera semana de junio».
Mikel Urretabizkaia explica que a la hora de elaborar el guión ha vuelto a releer todo lo publicado sobre el ordiziarra universal, que tampoco es tanto, apostilla.
«Lo bueno del personaje que nos ocupa- añade- es que él mismo, se convierte en la mejor fuente documental porque de su puño y letra, están recogidas parte de sus andanzas». A partir de ahí, prosigue Urretabizkaia, están las referencias de sus coetáneos, y, en otro ámbito, la labor de los historiadores y estudiosos.
Afortunadamente, mucha de la información existente, por ejemplo la que guarda el Archivo de Indias, se encuentra digitalizada, lo que le convierte en una fuente de referencia, perfectamente, disponible. Con toda esa información prosigue, hemos elaborado un guión con tres líneas de trabajo: una voz, en off; es decir, una voz de fondo, que relata aspectos de la vida del protagonista.
En una segunda línea de trabajo, personas conocedoras de la vida del personaje hablan al respecto. Y una tercera opción da paso a escenificaciones o puestas en escena de determinados pasajes históricos.
Ayer, apunta Mikel Urretabizkaia, «tocaba grabar en Ordizia. Se trataba de imágenes aéreas, recogidas desde el helicóptero, que recogieron tomas de la estatua de fray Andrés, del casco histórico de Ordizia, y desde este punto de la sierra de Aralar, para concluir con una escenificación; una pose, en el balcón principal del palacio Barrena, que mira al parque, con un Urdaneta, entrado ya en su juventud, representado por Gorka Lariz, caracterizado para la ocasión».
Una filmación que prosigue en Valladolid, concretamente en el Palacio Real y en el Museo Oriental de los Padres Agustinos, orden en la que ingresó al final de sus días en Mexico Andrés de Urdaneta, y que profesa una auténtica veneración por el personaje.
De Valladolid al Monasterio de El Escorial para visitar las paredes que albergaron a su biógrafo Fermín de Uncilla.
De Madrid a Mazagón (Huelva) donde se halla una reproducción de una de las naos de la época.
Desde aquí a Lisboa, ciudad testigo de la confiscación de la documentación que traía Urdaneta a su regreso de las islas Molucas. Y finalmente, imágenes de Filipinas y México, países claves en la aportación histórica de Urdaneta.
«En función a la agenda que nos hemos marcado, -reseña Mikel Urretabizkaia-, a partir de ahora nos toca trabajar a contrarreloj. Elaborado el documental, comenta, nuestra idea es darle la mayor difusión posible en los medios de comunicación, empezando por ETB, pasando por TVE, continuando por los canales temáticos o especializados; Canal Historia, etc, y haciéndolo llegar a México y Filipinas».
«Entiendo- apunta Mikel Urretabizkaia- que el documental puede tener, además, total validez, a nivel educativo».
Faceta civil
Afrontar esta producción, comenta su máximo responsable, «me ha llevado a revivir y repasar la vida de Urdaneta, personaje del que me quedo con su faceta o sustrato civil».
«No sé que le llevó a ingresar en un convento, pero lo que está claro, destaca Mikel Urretabizkaia, es que volvió a salir de él para afrontar una gran gesta civil, científica; el Tornaviaje».
«Colon nunca supo que había descubierto un nuevo continente, y ni siquiera dónde estaba. Continente que para ser el gran descubridor, según los libros de historia, ni siquiera lleva su nombre».
«Urdaneta en cambio, describe la ruta del tornaviaje con total seguridad. En la anterior singladura a Las Molucas con Loaisa y Elkano, llegaron porque se puso terco, enfatiza Urretabizkaia».
Era, concluye el periodista, «el genio de la navegación. Sabía, perfectamente, a dónde iba».