Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 22 agosto 2008

Política

POLÍTICA
El PNV se inclinará por la abstención en la investidura de Zapatero
08.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El PNV se inclinará por la abstención en la investidura de Zapatero
Erkoreka saluda a Zapatero en el Congreso, en presencia de De la Vega. [PACO CAMPOS / EFE]
madrid. El PNV se abstendrá, previsiblemente, en la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero, que se celebra a partir de hoy a mediodía en el Congreso de los Diputados. Los peneuvistas quieren escuchar el discurso del nuevo presidente antes de culminar la decisión pero finalmente no le darán su apoyo en la votación de mañana. Tampoco los catalanes de CiU ni IU respaldarán al presidente del Gobierno, que tendrá que esperar a la segunda votación, que tendrá lugar el viernes.
Pese a que se produjo un tímido acercamiento tras las elecciones, el PSOE y el PNV no han logrado culminar finalmente ningún acuerdo, aunque confían en llegar a ellos a medida que avance la legislatura.
Las negociaciones mantenidas entre ambas fuerzas en las últimas semanas no han dado resultado. Los nacionalistas vascos quieren un «compromiso» de Zapatero con una solución para el nuevo marco político de Euskadi, mientras los socialistas están a la espera de los movimientos del PNV para frenar la consulta de Ibarretxe y sobre la polémica moción de censura en Arrasate.
No obstante, el PSOE no está preocupados por esta falta de apoyo a la investidura. Los votos nacionalistas no eran estrictamente necesarios y el mal menor de ir a la segunda votación es asumible. La ventaja es que los socialistas creen que de esta forma arrancan la legislatura sin «hipotecas» con los nacionalistas vascos y catalanes.
Zapatero iniciará estos cuatro años de gobierno con la intención de pasar página. El presidente en funciones aprovechará su discurso de investidura para intentar limar asperezas con el PP. La situación de inestabilidad económica ha persuadido a los socialistas de que deben hacer cuanto esté en su mano por ofrecer estabilidad institucional.
Y, vistas las dificultades para alcanzar un acuerdo que garantice la gobernabilidad del Estado desde el primer día de la legislatura, buscan ahora el entendimiento sobre aquellas cuestiones que sirvieron a los populares durante cuatro años para construir su política de oposición: la lucha antiterrorista, el desarrollo de los Estatutos de segunda generación y la renovación del Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional.
Igualdad territorial
No habrá, según admitió ayer el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, propuestas concretas en estos terrenos. Sobre todo, en el del combate a ETA. Zapatero sostiene que aún es pronto para volver a intentar un acuerdo por escrito, pero en su primera intervención en el Congreso de los Diputados tras las elecciones de marzo volverá a apelar al sufrimiento compartido por los dos partidos mayoritarios para reclamar que se olvide el pasado más cercano y se vuelva al consenso antiterrorista, cerrando cualquier posibilidad de diálogo con la organización terrorista.
Zapatero hará hincapié, según fuentes gubernamentales, en la fortaleza del Estado de Derecho en un sentido amplio. Eso incluye su promesa de que el Gobierno defenderá la igualdad entre territorios. La idea no aparecía en el borrador inicial pero es una sugerencia que el jefe del Ejecutivo recibió ayer en la reunión de la ejecutiva del PSOE. «Se trata -dice un miembro de la dirección socialista- de contrarrestar las exigencias de los catalanes (PSC incluido) de que se publiquen las balanzas fiscales». Es decir, que se explicite la diferencia entre lo que cada comunidad recibe del Estado y lo que aporta.
Economía
Otros dos ejes fundamentales de la intervención del candidato a la presidencia del Gobierno serán la economía y los retos del futuro, con especial atención a la lucha contra el cambio climático, la investigación y el desarrollo. La vicepresidenta primera anunció hace una semana alguna sorpresa pero, en líneas generales, Zapatero echará mano de todas sus promesas electorales así como del programa con el que se presentó a los comicios generales.
La idea de utilizar el programa electoral como base casi única del proyecto de gobierno responde a una estrategia y también a una necesidad. Los socialistas han pretendido hacer de la necesidad virtud y tratarán de explicar la elección de Zapatero en segunda vuelta (sólo Leopoldo Calvo Sotelo lo ha sido hasta ahora) como un ejercicio de autonomía política frente a los nacionalismos. Lo cierto, según reiteran fuentes del partido, es que la coyuntura interna por la que atraviesan los posibles socios -desde CiU hasta el PNV, pasando por IU- hacía difícil otra cosa. Y que buscarán el entendimiento un poco más adelante.
Blanco insistió así en que el PSOE ha dejado la puerta abierta a «formas estables de colaboración». Pero, antes de que lleguen, quizá tenga que haber elecciones en el País Vasco y en Cataluña. Mientras, los socialistas tratarán de sacar partido al nuevo reparto de cartas en el primer partido de la oposición. Saben que «la inercia 'anti-PP'» no es ahora tan potente como en 2004 y que el grupo parlamentario dirigido por Soraya Sáenz de Santamaría no será el de Eduardo Zaplana. Por eso los socialistas buscarán una «relación positiva» con la formación opositora. COLPISA
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS