Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 5 diciembre 2008

Internacional

MUNDO
Hillary se deshace de su arquitecto de campaña para no perder Pensilvania

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
nueva york. DV. Mark Penn tenía pocos amigos en la entorno electoral de Hillary Clinton, pero había sobrevivido a todos los enfrentamientos porque contaba con la simpatía del matrimonio al que defendió incluso en los peores momentos del caso Lewinsky. Ayer se le acabó el padrinazgo, cuando su trabajo paralelo puso en peligro la suerte de Clinton en Pensilvania.
A diferencia de otros asesores, el arquitecto de la campaña no había dejado su trabajo habitual al frente de Burson Masteller y así evitar conflictos. En plena crisis hipotecaria la firma mantenía en cartera al mayor prestamista del país, Country Financial, además de representar a la empresa de mercenarios Black-water, pero su doble vida le explotó el viernes con un artículo de The Wall Street Journal.
Ahí se descubrió que la semana pasada se había reunido con el embajador de Colombia para ver cómo convencerían al Congreso de que apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) con el país suramericano. Bastante le había costado a Clinton desmarcarse de sus propias declaraciones en defensa del acuerdo con México y Canadá que su marido sacó adelante en los 90. Los obreros del país culpan a esos tratados del cierre de fábricas y la consecuente pérdida de empleos que van a países con mano de obra más barata. La base obrera es un voto clave de Clinton en estados como Michigan, Ohio y Pensilvania, donde se asocia su apellido con la bonanza perdida la pasada década. Y precisamente en Pensilvania es donde Clinton volverá a jugarse el todo por el todo el próximo día 22.
McCain, al ataque
Ante los veteranos de la II Guerra Mundial, el candidato republicano a la presidencia de EE UU, John McCain, atacó ayer a sus rivales demócratas acusándoles de poner sus ambiciones políticas por encima de la seguridad nacional al prometer una retirada de tropas en Irak que no podrán cumplir. «No quiero que nuestras tropas estén allí un minuto más de lo necesario, pero lo que no creo es que nadie deba hacer promesas que no pueda cumplir», aseveró.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS