
Primer día de las obras del desdoblamiento de la N-I en noviembre de 1999. [MICHELENA]
El alcalde de Irun, José Antonio Santano, ha dicho hoy tener la "impresión" de que la Diputación de Guipúzcoa no lleva "con toda la celeridad que debiera" las obras de desdoblamiento de la N-I y su enlace con la Avenida de Iparralde, "que provocan dificultades importantes para el tráfico de la ciudad".
Según ha explicado Santano en un comunicado, los trabajos dieron comienzo en junio de 2006 y la fecha prevista para su finalización era abril de 2007.
El máximo mandatario irunés ha reconocido que se trata de "unas obras complicadas", pero ha advertido al mismo tiempo de las consecuencias que tendría que estas labores se prolonguen también este verano, ya que "es una época en la que el tránsito de vehículos en ese punto se incrementa considerablemente".
El alcalde ha recordado también que "las restricciones de tráfico" que están provocando estas obras forman un "cuello de botella" que "termina extendiendo los problemas de circulación a otros muchos puntos de la ciudad".
Por este motivo, Santano envió el pasado mes de febrero una carta al diputado foral de Infraestructuras Viarias, Eneko Goia, en la que le mostraba su preocupación al respecto, y que ha día de hoy no ha tenido respuesta.
"Quise poner en su conocimiento la importancia de estos trabajos y la necesidad de dedicar una especial atención a los mismos para intentar aminorar los plazos de ejecución y evitar el mayor número de molestias posibles", ha explicado el alcalde.
"Estas obras son especiales y por eso nos gustaría que la Diputación adoptará también medidas especiales para su ejecución", ha concluido.