MÁLAGA. El director donostiarra Iván Zulueta, que recibió anoche el premio Película de Oro del undécimo Festival de Cine Español de Málaga por Arrebato (1980), ha asegurado que habrá visto este largometraje sólo unas seis veces, porque le «duele demasiado».
«Hay días que me entra bien, pero en general no me arriesgo a verla», declaró en rueda de prensa Zulueta, que tiene un «recuerdo maravilloso» del rodaje, en el que ocurrieron «mil cosas especiales». Sin embargo, le gustaría haber «trabajado mucho más el guión», pero no pudo «planificar», algo que lamentará durante «toda la vida».
El hecho de que no haya vuelto a rodar se debe a que estuvo «una temporada muy larga metido en las drogas, que era un tema que me interesaba mucho y del que no pensaba prescindir, porque según yo lo llevaba muy bien y lo tenía muy controlado». El éxito de Arrebato se debe, a su juicio, a que es una «película honrada, y el público eso lo agradece», según el cineasta, que cree que «la ha visto más gente de lo que se dice».
Zulueta ha asegurado que sigue queriendo hacer cine y ha admitido la paradoja de que, después de haber trabajado «con los medios más cutres», no sea capaz de rodar «con las facilidades que hay ahora, pero no tiro la toalla».
Zulueta estuvo acompañado por tres miembros del reparto, Eusebio Poncela, Helena Fernán-Gómez y Marta Fernández Muro, además del productor, Augusto Martínez Torres. Helena Fernán-Gómez reconocía ayer que, cuando se estrenó Arrebato, ella se negaba a verlo porque estaba «cabreada» por algo por lo que ahora se puede sentir única: su voz fue doblada por un entonces desconocido Pedro Almodóvar, algo que Zulueta justifica porque necesitaba una voz «seudo-femenina».
Ana Díez en Uruguay
El homenaje al cineasta donostiarra se produjo en una jornada del Festival de Cine de Málaga en la que se presentó Paisito, la nueva película de la navarra Ana Díez, que regresa al Uruguay de los años 70, con una historia de amor infantil truncada por la dictadura militar en los tiempos de la lucha contra los tupamaros. Cuenta con Mauricio Dayub, Emilio Gutiérrez Caba, Viviana Saccone, Nicolás Pauls y María Botto en el reparto.
Según la directora, ésta es la primera película sobre una dictadura latinoamericana «en la que se cuenta la posición de los que no toman partido, no de los torturados ni de los torturadores, y a veces son la inmensa mayoría de la población». EFE