IRUN. DV. Todos nos sentimos decepcionados tras ver que el Real Unión no había conseguido pasar del empate a cero en El Plantío ante el Burgos. La victoria contra el Logroñés Cf había vuelto a encender la llama de la esperanza. Se esperaba una nueva racha de victorias que metieran al equipo entre los cuatro primeros, pero los unionistas no pudieron imponerse al tercer peor equipo como local. Lo mejor es que sus rivales en la lucha por los play-off, a excepción del Barakaldo, no lograron sumar de tres en tres, por lo que la lucha por el cuarto puesto sigue muy apretada.
Con los resultados que se han dado en esta jornada, los de Irun mantienen la séptima plaza y están a tres puntos del Barakaldo, que es el último equipo que ahora mismo disputaría las eliminatorias por el ascenso. Restan seis jornadas para que finalice el campeonato y parece que habrá que esperar hasta el último momento para conocer el nombre del equipo que alcance el premio.
El partido ante el Burgos acabó en empate a cero. Ninguno de los dos equipos mereció más. El Real Unión saltó al terreno de juego con el esquema habitual, pero a diferencia de en las últimas jornadas, Soria y Agirre volvieron a conformar la dupla de pivotes. El equipo salió con seriedad y combinó bien, pero le faltó precisión en los últimos metros. Al descanso se llegó sin que ninguno de los dos porteros se vieran inquietados.
A la vuelta de los vestuarios, Iñaki Alonso intentó dar un cambio de ritmo al partido dándole entrada a Seguro en sustitución de Soria, pero las cosas no salieron bien. El equipo perdió el sitio al jugar con un único pivote y con Romo por dentro. Algo que extraña, ya que el Real Unión está más que acostumbrado a jugar con el navarro en el centro del campo. El choque quedó abierto y los burgaleses pudieron marcar, pero Otermin estuvo acertado a la hora de resolver un mano a mano y al despejar un centro envenenado que se colaba en su portería.
Hay veces que las cosas no salen y eso pasó en Burgos, que las cosas no salieron. Sobre el campo estaban todos. No se puede decir que el técnico no dispusiera a los hombres más ofensivos de la plantilla, pero eso no fue suficiente para lograr la victoria en El Plantío ante el Burgos.
Un punto escaso
Iñaki Alonso considera que «el compromiso ante el Burgos se limitó a tres ocasiones, no hicimos mucho más. Lo malo es que cuando quitamos a Gorka Soria en el segundo tiempo no estuvimos bien. El equipo no carburó y ellos tuvieron opciones de haber marcado. Todos los cambios que hicimos fueron ofensivos, pero el equipo no marchaba. Sacamos un punto fuera de casa y mantuvimos la portería a cero, pero eso a estas alturas no es suficiente».
El botín obtenido no vale para escalar posiciones, pero al menos sirve para mantener el pulso con el resto de competidores, que tampoco hilaron fino durante el fin de semana. El técnico durangarra significa que «el punto sabe a poco, pero tenemos que olvidar lo que pasó en tierras castellanas y empezar a centrarnos desde ya en el partido contra el Conquense. Si somos capaces de ganar ese choque, no me preguntes el porqué, pero tengo buenas vibraciones. Quiero pedir el apoyo del público para ese partido. Tenemos que aunar fuerzas y conseguir ganar al Conquense. Creo imponernos en ese encuentro puede hacernos ver la luz».
Ganar al Conquense
Tras los resultados cosechados en las últimas semanas y viendo la situación del equipo de Cuenca en la clasificación, los manchegos tie nen dos puntos más que los irundarras pero han disputado un partido menos, el partido del próximo domingo sólo puede tener un signo en las quinielas. El uno.
Sólo restan seis semanas para que acabe la temporada. Cada punto es un tesoro y para conseguir una fortuna no se puede dejar escapar ninguno. El mar está lleno de piratas y sólo el que más puntos consiga podrá estar contento al final del curso. Algunos se podrán conformar con lo que obtengan. El Real Unión, no.