HONDARRIBIA. DV. Una de los principales actuaciones que el actual concejal de Desarrollo Rural, Gregorio Berrotaran, ha desarrollado en el Ayuntamiento desde que entró a formar parte por vez primera de la Junta de Gobierno hace ya cuatro mandatos (1995), ha sido la de trabajar por lograr una mejora adecuación y acondicionamiento de los aproximadamente 65 kilómetros de caminos vecinales con que cuenta Hondarribia.
El propio edil dio a conocer ayer a los medios de comunicación la última intervención acometida en este sentido que representa la mejora de 1,8 kilómetros, divididos en seis tramos: Beko Errota (400 metros), Gibeleta (200 m.), entre Zaragozaenea y Tolartegi (380 m.), entre Txiplauaundi y Txendonea (520 m.), Goikoerrota (125 m) y entre Mottenea y Tristanberri (180 m.).
El presupuesto que se ha manejado para que la empresa Construcciones Dumboa lleve a efecto esta intervención ha sido de 263.840 euros.
El propio Berrotaran ha conocido la evolución que ha experimentado la labor de la conservación de los caminos a lo largo de los últimos treinta años. «Antiguamente el Ayuntamiento concedía una partida de dinero a los alcaldes de barrio para que los propios vecinos realizasen los trabajos a través de auzolana de manera gratuita. Entonces no se empleaba hormigón y la conservación de los caminos no duraba tanto. Más tarde, la Diputación acordó adjudicar los trabajos a empresas especializadas para garantizar su mejor conservación. A través de este sistema es verdad que se cubren menos metros, pero las condiciones de los caminos son mejores. Ahora ya no existe el auzolana, ya que ahora todo trabajo que se realiza tiene que ser remunerado», comentó Berrotaran. Las labores de mejora consisten en la repavimentación de la superficie rugosa de hormigón con efecto antideslizante.
Entre las actuaciones que tiene programado realizar el departamento de Desarrollo Rural en este sentido destaca el tramo que comunica entre el caserío Guztiz Eder y la borda donde reside el único pastor con que cuenta en la la actualidad Hondarribia, Aritz Arrieta. En este caso se emplearán 150.000 euros para cubrir una distancia de un kilómetro, aproximadamente.
Berrotaran confía en que en lo sucesivo no se repitan «los actos vandálicos del año pasado, cuando unas personas no respetaron los trabajos realizados» al adentrarse en la zona haciendo caso omiso a la valla que impedía el paso.