Bajo el título «La Revolución Espiritual», la casa de cultura acoge hasta el día 16 una exposición del pintor oñatiarra Diego Moyua, en la que se pueden apreciar un total de treinta y cinco cuadros y siete esculturas, en las que se aprecia una clara influencia por el movimiento surrealista, por el arte fantástico y por la psicología freudiana. El artista oñatiarra que ha expuesto en una docena de localidades vascas pretende abrir las puertas al espectador a un arte cercano.
- ¿A qué se debe el nombre de «Revolución Espiritural»?
-Se trata de una revolución donde mi obra camina paralela a mi vida. Cuando hablo de una revolución, más bien me refiero al deseo de cambiar y cuando digo espiritual, es que nace de la convicción y de la esperanza de que ese cambio comienza en uno mismo y siento que es necesario cambiarse a uno mismo, es decir conocerte y desprenderte de todo lo que te sobra y de todo cuanto no eres, para poder cambiar el mundo. Para quien se acerque a ver la exposición y se interese por descubrir nuevos caminos para disfrutar de la vida y ser un poco más felices, yo les diría que disfruten del placer de mirar un cuadro o una escultura sin pensar en nada. No es necesario saber de arte para comprender un sentimiento, basta con saber si lo que tienes delante te gusta o no.
-¿Qué se puede ver en esta exposición?
-Esta muestra está integrada por treinta y cinco cuadros y siete esculturas. En cuanto a los cuadros, te diría que mis obras giran en torno a mi vida, son parte de ella y diría que son trocitos de realidad con grandes dosis de misterio. Cabe interpretar cada lienzo como la imagen poética del misterio que encierra todo lo real, apoyando cierto derrotero ideológico donde la idea precede a la obra pero donde la obra es condición indispensable para que la idea pueda hacerse visible. Son obras que se adentran en lo humano y buscan el sentido de la vida. Juego con el doble sentido, para reflexionar y descubrir sentimientos ocultos. Son óleos que están llenos de color y energía, la utilización de colores vivos es parte de una estrategia para demostrar la virtud del que se presenta positivo ante la vida, pero lo más importante de estas obras es la fragancia de misterio que desprenden, pues soy consciente de que cuanto más misteriosa resulte una obra, más talento se puede esconder tras un artista.
Esculturas surrealistas
-Y, ¿en cuanto a sus esculturas?
-Las esculturas que completan la exposición, son esculturas surrealistas; cada una de ellas alberga un mensaje que quiero transmitir a la sociedad y lejos de que puedan parecer mutantes venidos de otros planetas, son personas que como tú y como yo, vivimos el día a día de una realidad que nos supera y que deseamos cambiar.
-¿Cúando se inicia en el mundo del arte?
-Ya desde chaval empecé a sentir fascinación por el dibujo y la pintura, y tras cursar los estudios universitarios en la Facultad de Bellas Artes de Bilbao, decidí dedicar mi vida al estudio de la pintura al óleo, como medio que me fascina y que me hace disfrutar y vivir el momento presente.
-¿Hacia dónde camina su pintura?
-Llevo muchos años, más bien diría toda la vida, queriendo ser yo en todos los momentos y situaciones de la vida. Siempre he querido ser honesto conmigo mismo y con los que me rodean, y no pretendo otra cosa que alcanzar esa madurez que me permita acostarme cada día con la conciencia tranquila y despertarme con la ilusión de poder realizar lo que esté en mis manos para lograr un mundo mejor, donde todos seamos un poco más felices cada día. Tal vez alguien pueda pensar que estoy loco, pero ¿acaso no hay que estarlo para sobrevivir en este mundo de locos? Yo me dedico a lo que me gusta, pinto, escribo y realizo exposiciones, pero la razón principal que me mueve no es mi afán de protagonismo, ni de éxito, sino que por encima de esto, mi interés por el arte es una fuente de vida que me hace respirar y crecer como persona. Explicar todo esto creo que es imprescindible para entender mi obra.
-¿Cómo se siente al exponer en casa?
-No es el primer lugar en el que presento esta exposición, pero sí es, la que despierta por un lado un mayor orgullo, por exponer precisamente en casa, y por otro, un cierto miedo a las críticas de la gente cercana, que ya sean buenas o malas, te llega más directamente al corazón.
-¿Considera el arte como algo elitista?
-A mi entender hay una mala información sobre el arte y su poder en la sociedad. No deberíamos considerar el arte como algo elitista, pero es cierto que así nos lo hacen creer. Es el arte de unos pocos y para unos pocos, no importa especialmente si saben o no, pero mueve dinero y eso es lo que importa. Quiero decir con esto que se ha convertido en un gran negocio, no es que antes no lo fuera, pero con el paso de los años su triunfo se ha consolidado y ahora se hace difícil ver belleza y armonía sin una cifra suculenta de dinero por medio. Pero como todo en esta vida, si muchas personas piensan que algo es cierto eso se convierte en una realidad, pero si dejan de hacerlo todo puede cambiar.
«Me niego a pensar que el arte sea tan sólo dinero»
-Muchos consideran el arte como un negocio. ¿Qué hay de cierto en ello?
-Yo me niego a pensar que el arte sea tan solo dinero, no lo creo y pienso que se puede cambiar la concepción que tiene la gente de algo tan maravilloso como es el arte. Es cierto que como artistas tenemos que comer y siempre has de tragar cosas con las que no estas de acuerdo. En eso no somos distintos de cualquier trabajador, pero lo que nos distingue como artistas es que tenemos en nuestro poder unas armas infalibles con las que luchar y defender nuestras ideas.