Autonomía, dignidad, integridad, independencia y calidad de vida son algunos de los conceptos que más se subrayaron en el curso que se está celebrando en Donostia. Para lograr que todos ellos se hagan realidad, hay un aspecto fundamental que la tecnología está resolviendo: el de la comunicación. «Las personas comienzan a sentir como suyo el derecho a la autonomía, independientemente de su discapacidad. Y donde hemos encontrado una mayor necesidad ha sido en personas que, por ejemplo, han perdido el habla y quieren seguir comunicándose», explica Romero. Para ello, B&J ha desarrollado un producto que de forma sencilla permite comunicarse. «Escribes lo que quieres decir y una voz natural lee lo que has escrito». Esta solución está compuesta por un software (aplicaciones informáticas) que puede instalarse en distintos dispositivos muy comunes, tales como agendas de bolsillo, teléfonos avanzados, ordenadores portátiles o de mesa... Por ejemplo, uno puede teclear en una PDA lo que quiere transmitir y una voz es la que 'habla' por esa persona. «Utilizamos voces sintéticas, grabadas y estrategias lingüísticas para facilitar la naturalidad, agilidad y expresividad de las conversaciones», cuenta Etxaniz.
Odriozola recuerda que gracias a estos avances personas con una capacidad intelectual normal no se ven condenadas al aislamiento o a la dependencia por un problema en el habla. «Conozco a una chica que dio toda una conferencia usando esta herramienta, que la verdad permite una gran autonomía».