LESAKA. DV. La colocación durante el fin de semana del primero de los diez viaductos del nuevo trazado del tramo navarro de la carretera N-121-A entre Sunbilla y Behobia obligó a cortar el tráfico durante toda una noche, una operación que se repetirá cuando se ejecuten nuevos pasos elevados, dado el reducido margen de espacio en el que se están desarrollando las obras.
Al realizar el recorrido desde Sunbilla a Behobia, por la carretera N-121-A, que discurre en la mayor parte de su recorrido junto al río Bidasoa, se es consciente de la magnitud de la obra que se está realizando. Sin apenas sitio, con el río a un lado y la montaña al otro, van a ser necesarios túneles y viaductos para llevar a cabo en distintos tramos un nuevo trazado de la vía. Los conductores que circulan habitualmente por esta vía tienen que soportar a diario pasos alternativos y cierres de vía por voladuras controladas.
La pasada semana el Departamento de Obras Públicas del Gobierno de Navarra anunció un nuevo corte total de vía de doce horas de duración en la madrugada del sábado al domingo entre Sunbilla y Ventas de Igantzi. Eligiendo esa noche, se intentaba minimizar al máximo las afecciones al tráfico.
La operación para colocar cuatro vigas sobre los seis pilares que se habían levantado previamente en el cauce y márgenes del río Bidasoa se desarrolló conforme a lo previsto. El viaducto, de 110 metros de longitud, conectará con el túnel de Basataundi, de 425 metros.
La colocación de las vigas se efectuó con gran precisión, dada la magnitud de los volúmenes que se manipularon: las vigas tenían una longitud de entre 20 y y 30 metros y un peso de entre 50.000 y 70.000 kilogramos. Para izar estas descomunales placas y fijarlas sobre los pilares se emplean dos grúas, una de 400 toneladas de peso afianzada sobre la actual carretera y una segunda, de 250 toneladas, que se situó en la antigua vía del tren.
Retraso por la crecida
Las obras avanzan a buen ritmo aunque acumulan un cierto retraso, justificado por el reciente temporal, que ocasionó la crecida del río y trastornó el ritmo de trabajo en la zona.
Hasta ahora se ha ejecutado aproximadamente el 25% del proyecto.
6,6 km en Gipuzkoa
La mejora de la N-121-A está subdividida en cuatro tramos, tres en Navarra y uno en Gipuzkoa. En la comunidad foral se van a realizar un total de 10,5 kilómetros, con un coste de 59 millones. A ello hay que sumarle otros 6,6 kilómetros en Gipuzkoa, de Endarlatsa hasta Behobia y presupuesto de 60 millones de euros. Además se levantará un nuevo puente sobre el río Bidasoa en Endarlatsa que pagarán a medias Navarra y Gipuzkoa. Para verano de 2009 todas las obras deberán estar finalizadas.
Las obras de mejora se iniciaron en la comunidad foral hace dos años, mientras que en Gipuzkoa lo hicieron en mayo del año pasado, una vez fueron adjudicadas a las empresas Mariezkurrena, Zubi Eder, Nortunel y Urssa. La mejora en el tramo guipuzcoano consistirá en la construcción de un trazado nuevo en el 60% del recorrido, espacio ganado a la ladera del monte, mientras que en el resto se aprovechará la actual carretera.
El vial dispondrá de tres carriles en la mayor parte de su longitud, excepto en los túneles (dos) y en el tramo final de entronque con Behobia (cuatro). Contará con dos semienlaces, en Intxaurreta y Gurutze, así como con una nueva glorieta en Puntxa.
El proyecto incluye la construcción de un bidegorri, paralelo al nuevo trazado, aunque en parte también aprovechará la actual carretera, así como la antigua explanación del ferrocarril.
La Diputación analizó varios trazados, con el fin de reducir al máximo el impacto ambiental de la ampliación. Además tuvo especial cuidado en no invadir zonas inundables de la vega del Bidasoa y que tampoco afecte al parque natural de Aiako Harria. Con esta finalidad se construirán dos túneles, el de Lamiarri (485 metros) y el de Intxaurreta (110), así como tres viaductos de 97, 60 y 86 metros, con el fin de salvar vaguadas.
También se prevé ejecutar un nuevo puente en Endarlatsa para cruzar el Bidasoa, con 190 metros de longitud. La obra correrá a cargo de Gipuzkoa, pero será financiada a partes iguales con Navarra.