VITORIA. El consejero de Interior, Javier Balza, respaldó la decisión de la Ertzaintza de retirar la escolta a tres mujeres víctimas de malos tratos por parte de sus ex parejas y ha dicho que se tomó tras valorar su situación y decidir que no sufrían un riesgo especial.
Balza compareció en la Comisión de Mujer del Parlamento Vasco para responder a preguntas del PP sobre las denuncias de tres mujeres guipuzcoanas, después de que el Departamento que dirige decidiese quitarles la escolta que las protegía de sus ex parejas.
El consejero dejó claro que las decisiones policiales de poner o retirar escolta a las mujeres maltratadas son fruto de «un sistema de valoración de riesgo exhaustivo y contrastado» en el que se toman en cuenta distintas circunstancias.
«Valoraciones de riesgo en violencia de género hay cientos, por desgracia, y sólo algunas -16 mujeres en el País Vasco- llevan un servicio de escolta», explicó.
Además, defendió que la Er-tzaintza es pionera en el Estado en este tipo de protocolos y señaló que se trata de un «compromiso» de esta policía, «por encima de las exigencias legales y de las decisiones judiciales».
En concreto, en el caso de las tres mujeres objeto de la comparecencia, Balza indicó que el Departamento estimó oportuno que comenzasen a llevar escolta, pese a que no existía ninguna orden judicial que lo ordenase.
Manifestó que la retirada de escolta en estos tres casos fue resultado de la aplicación del sistema de evaluación de riesgos de la Ertzaintza en cuatro ocasiones en tres meses. Tras estas evaluaciones, se concluyó, según el consejero, que las tres mujeres no tenían «riesgo especial», por lo que se decidió que no continuasen con escoltas, pero que se aplicasen «las medidas de seguridad correspondientes a su nuevo estadio de riesgo». EFE