san sebastián. DV. Aralar planteará en el grupo de trabajo del IPRF de las Juntas Generales de Gipuzkoa la necesidad de que las rentas del capital vuelvan a tributar en base a los ingresos de cada persona, como sucede con las rentas del trabajo.
Ernesto Merino, representante de Aralar en dicho grupo de trabajo, afirma que en la última reforma, aprobada en diciembre de 2006 con los votos del PNV, EA y PP, se separaron las rentas del trabajo y las del capital y a éstas se les aplicó un tipo fijo del 18% independientemente de las ganancias y no uno progresivo como en las rentas de trabajo, con lo que se «favorecían las rentas del capital».
Recuerda que antes de la reforma, las rentas de trabajo y del capital se sumaban y se les aplicaba unas tablas progresivas, lo que conllevaba que se pagara más cuanto mayores eran las ganancias.
Aralar pone varios ejemplos para ilustrar el agravio comparativo tras la reforma. Así, señala que mientras que un trabajador que gane 18.000 euros al año como asalariado le sale a pagar una cuota, sin desgravaciones, de 4.340 euros, si esos 18.000 euros los gana especulando en la Bolsa la cuota sería de 3.240 euros. Es más, apunta que si se tratar de 60.000 euros, la cuota como asalariado sería de 27.000 euros y como dividendos bursátiles debería abonar 10.800 euros. Con lo apunta que a más ganancia de capital la «injusticia se agrava».
«Efecto perverso»
Según Aralar, a ello habría que añadirle el «efecto perverso» de no tener que sumar al sueldo las rentas obtenidas como beneficio de capital. Señala que con el sistema anterior suponía siempre una cuota más alta debido a la progresividad de las tablas.
Aralar quiere aprovechar el grupo de trabajo creado entre todos los partidos para revisar la reforma del IRP para «acabar con la injusticia que supone la separación de las rentas de trabajo y del capital». Señala que si no hay voluntad política de cambiar este aspecto, se planteará la participación en dicho grupo de trabajo.