- Una curiosidad. ¿Conoce Augusta?
- No he estado nunca, pero con la tele, internet y lo que me ha contado Txema (Olazabal), como si lo conociese.
- A mí me pareció de fantasía.
- Tienes que ser muy preciso en los tiros a green. No te puedes desviar dos metros porque aunque dejes la bola en green, te coge un piano y se va a veinte metros y tienes un putt mortal. Y si fallas... que sea por el lado adecuado, porque si no es un bogey seguro.
- Olazabal ha ganado dos veces en Augusta y lo conoce como el pasillo de su casa. ¿Cómo vivió sus triunfos?
- La primera vez se me puso la carne de gallina. ¡Que veas a un amigo de toda la vida poniéndose la chaqueta verde es muy fuerte! Recuerdo que sólo tenía ganas de que regresara y nos contara qué sintió al ganar. El segundo título del Masters fue diferente, más intenso. Después del calvario que había pasado, verle ganar no es que fuera grande, sino mucho más grande. Recuerdo cómo cuando nosotros entrenábamos y él bajaba a prácticas a vernos y no podía jugar por su lesión..., nos decía 'parezco un abuelo'. Fíjate, después ganó.
- Olazabal llega a Augusta con problemas físicos. Usted coincidió con él en Marbella. ¿Qué nos puede decir?
- No está al cien por cien. Nota dolores en algunas zonas y no puede ejecutar los golpes como quiere, pero por lo menos puede jugar. Fue a Marbella a probar si podía jugar cuatro días seguidos. Él es consciente de sus limitaciones, pero es un luchador, como he visto pocos, por no decir ninguno. Lo dará todo. Esperemos que salga bien.
- ¿Qué le pasa ahora exactamente?
- Mira... Calentaba, jugaba el hoyo 1 y cuando lo terminaba y se iba al tee del hoyo 2 tenía la sensación de que debía volver a calentar; como si los músculos estuvieran duros.
- Le ha visto sufrir.
- En enero y febrero rehabilitándose y metiéndose caña le he visto sufrir mucho. Ahora no lo lleva tan mal como la primera vez. Lo asume y mira hacia adelante.
- ¿Qué Olazabal veremos en el Masters?
- Conociendo como conoce aquello, creo que pasará el corte. A partir de ahí, sería muy importante para él estar arriba. Si va a Augusta no es para pasar el rato.
- ¿Y usted?
- Estoy jugando bien. En la Escuela no tuve suerte con el putt y me quedé sin tarjeta europea, aunque en diciembre gané el campeonato de España de la APG y eso me animó. A mis 39 años me siento mejor jugador, más pausado. Cuando las cosas no me salen no me altero tanto. Si eres joven no lo aceptas. En mis estadísitcas veo que todas las facetas del juego son buenas, menos la del putt, que son malas. Si hiciese 29 putts por vuelta recuperaría la tarjeta para el Circuito Europeo. Y me gustaría ganar algún torneo.
- Hábleme de los nuevos jóvenes profesionales guipuzcoanos: Alústiza, Urquizu, Galdos, Irazusta...
- Esperaba que al menos varios de ellos estuvieran a mi nivel y están un poco lejos y eso me asusta un poquito... pero sí que abriría una lanza en su favor y es que los profesionales de otros sitios no tienen problemas económicos. El mínimo lo tienen cubierto. Yo no he conseguido nunca nada... salvo la ayuda de Kirolgi, al que estoy agradecidísimo..., pero pido apoyo para que esta gente joven por lo menos no tenga gastos, se pueda mover.
- Porque les cuesta dinero jugar...
- Claro, claro que cuesta dinero. Yo a mi nivel te puedo decir que gano un dinerillo. Con los gastos me quedo casi a cero al final de año. Pues imagina estos chicos que están varios escalones detrás, tiene que ser imposible.