Habíamos llegado al minuto 80. La Real perdía 0-1 y el segundo gol del Hércules parecía más cerca que el empate. Para entonces nos habíamos olvidado de la zona. Sonaron las trompetas y el equipo de Lillo soltó amarras y se fue al ataque de forma desesperada. Con Delibasic, al que esta semana le quieren quitar la ficha para traer a ¿Zigic?; con De Cerio, el máximo goleador del equipo y con Gari. Ya no importaba ni el sistema, ni la colocación, ni las formas. Se trataba de atacar como fuera. Y miren por dónde, entonces llegaron los goles y la victoria. Primero empató el citado Delibasic, con dedicatoria incluida para el que le quiere quitar la ficha y luego Mérida puso el 2-1. Anoeta pasó de la angustia a la euforia en sólo dos minutos, como tantas veces sucede en el fútbol. Y el triunfo, imprescindible, no se le escapó a la Real. Como los resultados de otros campos también nos ayudaron, al final la jornada fue excelente.
Menos mal. Después del cambio de entrenador -¿quién no te valora, Eizmendi?- todo lo que no fuera ganar era una catástrofe mayúscula. La tuvimos cerca, pero al final todo quedó en un susto. Y ahora, a pensar en el partido del sábado.
Los puntos, además, aportarán la tranquilidad que hace meses ha perdido este club. Lillo, con más tiempo del que ha tenido esta semana, debe sacar partido de la que es, con diferencia, la plantilla más fuerte de la categoría. Nunca he sido un admirador de la zona y su discurso, pero me imagino que el de Tolosa será listo y no volverá loco a sus jugadores con los sistemas y todo lo que conllevan. Faltan dos meses para que esto termine y sólo hay tiempo para sumar victorias. A la Real le faltan 19 puntos para llegar a esa cifra de 70 que puede ser buena.
Y otra cosa. Quitarle la ficha a Delibasic sería una barbaridad más, porque es mucho mejor delantero para la Real que Víctor, único hombre en punta ayer, de salida. Y no lo digo por el gol, sino simplemente porque lo que he visto de cada uno me lleva a concluir que la Real necesita mucho más a Delibasic que a Víctor. Ni más ni menos.