san sebastián. DV. Donostia fue el escenario elegido para el rodaje y la grabación de 145 productos audiovisuales durante el 2007, lo que supone un 40% más que el año anterior. Los datos son de la Sociedad de Fomento, que desde el año 2003 gestiona la Film Commission, una oficina encargada de facilitar la labor de las productoras en los diferentes campos que abarca una filmación, desde la búsqueda de localizaciones idóneas hasta la gestión de los permisos que se necesitan. O los servicios de catering para el equipo o los de maquillaje y peluquería...
Los 145 rodajes supusieron que, practicamente todos los días del año, hubiera algún equipo trabajando en algún audiovisual y en algún punto de la ciudad. Fueron un total de 336 jornadas y, además, se tramitaron 279 permisos tanto para ocupar la vía pública como para acceder a edificios municipales, caso de la biblioteca de la plaza de la Constitución, por ejemplo.
El responsable de Fomento, el concejal Enrique Ramos, explicó que aunque se ha incrementado el número de producciones, se mantiene la línea de años anteriores en cuanto a géneros, ya que más de la mitad, 94, correspondieron a series y programas de televisión. Los anuncios publicitarios también siguen teniendo peso con 23 spots, y con menos incidencia están los videos musicales y los cortometrajes.
Cuatro películas
Respecto a las películas, siempre estrellas en los balances de la Film Comission, fueron cuatro las que se rodaron en Donostia a lo largo de 2007.
La casa de mi padre, Cosmos, La buena nueva, Todos estamos invitados y Parlamo d´amore fueron las producciones que escogieron a la capital donostiarra para algunas de sus escenas. Según dijo el propio Ramos, el Boulevard, la plaza de la Constitución, la plaza Gipuzkoa, las calles de la Parte Vieja y las de Reyes Católicos son reconocibles en estos largometrajes.
«Para nuestra ciudad y para otras es muy importante que se realicen rodajes. Hay que tener en cuenta que hablamos de un sector que genera riqueza, que precisa de empresas auxiliares que se encuentran en la propia ciudad y que, además, se difunden las excelencias de un paisaje, sea rural o urbano».
Una película tan taquillera como El Orfanato, fue rodada en una de las casonas de la localidad asturiana de Llanes y hoy es un punto fijo de atracción para quienes acuden a visitar el pueblo costero.
Con este objetivo de ayudar y facilitar las producciones nacieron las Film Commission, que han proliferado para defender las bondades de diferentes zonas y regiones, tanto en lo que se refiere a las bellezas naturales o de edificios como a la facilidad para tramitar los distintos permisos. En algunos casos, incluso, se han modificado las ordenanzas municipales con el objetivo de facilitar las concesiones de licencias para rodar en una calle o en una iglesia.
La competencia entre las ciudades a la hora de conseguir rodajes y filmaciones es dura, lo reconoce el propio Ramos, aunque el objetivo no es tanto difundir la ciudad o ser una herramienta de marketing turístico, como apostar por un sector, el audiovisual, que se asegura que es una fuente real de generación de empleo y de desarrollo económico de un sector emergente.
La vinculación
La vinculación entre la oficina de la Film Commision donostiarra y el nuevo Polo de Innovación Audiovisual podrá dar sus frutos y se espera que la relación llegue a ser intensa. Enrique Ramos confía en esta posibilidad, sobre todo si, más allá del trabajo que se realiza desde el 2003, se consigue el éxito de un centro de estas características, Y ese éxito, se asegura, radica en la fusión, la cooperación y el trabajo en red del entramado local.
«Lo que buscamos es la concentración de empresas del sector audiovisual y multimedia, infraestructuras punteras de uso compartido que permiten que esas empresas tengan que afrontar el elevado coste de los equipos... Pero también queremos un contacto cotidiano entre el mercado y la ciencia, algo que se propicia al trabajar en el mismo espacio las empresas y las unidades de investigación. Queremos una agencia compartida para promover el trabajo en red».
¿Más películas con Donostia como escenario? «El objetivo es incrementar poco a poco nuestra capacidad para atraer producciones de todo tipo».