SAN SEBASTIÁN. DV. Un antiguo fichaje estrella del Inter de Milán, el ex capitán de la selección uruguaya, Andoni Goikoetxea como entrenador y una plantilla confeccionada por Javier Subirats, secretario técnico que vivió sus días de gloria en Valencia, en donde consiguió llevar a orillas del Turia a los Kily González, Piojo López o Ayala, posibilitando que el conjunto che lograra disputar dos finales de Champions. Ésta puede ser una buena forma de explicar las características del rival de hoy, para que sepan lo que le espera a la Real de Juanma Lillo.
Pero no se asusten demasiado, que el Hércules no es tan fiero como lo hemos pintado. Contábamos en el suplemento de Segunda, en agosto, que el conjunto alicantino podía aspirar al ascenso aunque cabía la posibilidad de que una plantilla con tanto nombre se convirtiera en un cementerio de elefantes. Pues bien, a falta de once jornadas, la historia por aquellos lares se acerca más a la segunda opción.
Farinós, De los Santos, el ex madridista Tote, el ex internacional español del Deportivo César Martín o el cancerbero Sergio Aragoneses entre otros conformaban una plantilla, que por nombres asustaba. El proyecto de Subirats sólo miraba a Primera, pero tras un buen inicio liguero -en la jornada cuatro sumaba diez puntos-, se desinfló. Lucha ahora por eludir el descenso, si bien es cierto que, desde su décima plaza, no parece que vaya a tener problemas. Perdió a un delantero prometedor, Blas Pérez, panameño que el año pasado fue Pichichi en la Copa Libertadores pero que recibió una oferta de los Tigres de la UANL, y se marchó. El ex jugador del Athletic Javi González, muy querido entre la afición realista, no cuenta para Goiko tras un intercambio de declaraciones a través de la Prensa. El técnico de Alonsotegi, que pasó a la posteridad en el mundo del fútbol por destrozarle la pierna a Diego Maradona, no ha sabido gestionar bien la plantilla, y entre conflicto y conflicto no ha podido sacarle todo el jugo a su terna de estrellas.
Unai Alba, de portero
Pero no nos relajemos, que este equipo funciona fuera de casa, y se motiva para las grandes ocasiones. Que se lo pregunten al Sporting de Gijón, que vio, impotente, hace apenas un mes, cómo los alicantinos les empataron a uno, pegando un larguero en las postrimerías del encuentro y quedándose a las puertas de profanar El Molinón.
En lo que llevamos de temporada, el conjunto dirigido por Andoni Goikoetxea tan sólo ha caído en tres ocasiones fuera de casa. Ha obtenido ocho empates como visitante, y cuatro victorias.
Goikoetxea apuesta generalmente por la siguiente alineación, y condicionado por las lesiones de Tote y César: Unai Alba; Juanma, Diego Jaume, Sergio Fernández, Albacar, Farinós, De los Santos, Sendoa , Ismael, Becham y Ion Vélez en punta. Un 1-4-2-3-1.
El oiartzuarra Unai Alba se ha hecho con la titularidad bajo palos y gusta a los técnicos. Es un buen tío. En la retaguardia el Hércules no sobresale aunque fuera de casa logra mantener una seriedad defensiva que como mínimo le suele reportar un punto. La pareja de pivotes hace y deshace a su antojo. De los Santos domina el juego aéreo pero ni se despeina. Sus acciones se desarrollan en un metro cuadrado. Farinós, por contra, no deja de correr y como el que tuvo retuvo, sigue manejando el timón de su equipo a la perfección, aunque los años no pasan en balde. En la línea de tres destaca Sendoa, un buen zurdo, Ismael, que no acaba de cuajar, y Becham, un holandés con mucha velocidad. Y arriba Ion Vélez, cedido por el Athletic, que está gustando desde su llegada en diciembre. Atención al lateral zurdo Albacar. Tiene un toque de balón exquisito y puede hacer daño .
En definitiva, que el rival cuenta con credenciales como para amargarnos la tarde. De nuevo, ojo.