ZUMARRAGA. DV. El mercado de antaño estuvo ayer de lo más animado. Además de sesenta puestos de productos artesanos hubo espectáculos, personajes y talleres infantiles. Tanto por la mañana como por la tarde la plaza de Euskadi y la calle Legazpi acogieron a cientos de personas que recorrieron los puestos y disfrutaron del resto de actividades.
Quien más quien menos, todos encontraron algún que otro producto interesante para adquirir. «Detrás de cada puesto hay un productor. Damos importancia a la estructura del mercado y queremos que la parte cultural que está detrás de cada producto se mantenga», decía Jesús Orduna, presidente de la Asociación de Productos Artesanos, organizador del mercado. De este modo, la oferta era de lo más variada. Desde embutidos naturales de cerda y de caza hasta duendecillos de la suerte hechos con minerales, pasando por cremas y ungüentos, zapatos y botas, queso del Roncal, juguetes de madera, pan, plantas, chocolates, bisutería de cerámica, etcétera.
El mercado atrajo a público de todas las edades. Los niños tuvieron diversas opciones que iban desde juegos de madera hasta talleres de jardinería, barro o vídrio y hasta un par de rústicos tiovivos.
Asimismo, pequeños y mayores disfrutaron de los espectáculos de malabares, personajes mitológicos de Euskal Herria, zancudos, fuego... También llamaron especialmente la atención las aves rapaces. El mercado acoge una única taberna en la que se puede tomar vino o sidra y un pincho de queso, chistorra, chorizo o morcilla. «Sólo productos que están a la venta en el mercado», dice Orduna.
Destacar que el mercado de antaño tendrá continuidad durante toda la jornada de hoy. Abrirá sus puertas de las 11.30 a las 14.00 y de las 17.30 a las 21.00.