«Ha costado», reconoce la consejera de Transportes del Gobierno Vasco, Nuria López de Guereñu, pero las obras de la 'Y' vasca en Gipuzkoa ya son una realidad. Los primeros bocetos para incorporar la alta velocidad a Euskadi se remontan a 1987. Dos décadas después, el TAV se encarrila. A los trabajos iniciados esta semana entre Ordizia e Itsasondo se unirán en los próximos meses otros cuatro tramos en el Goierri. El objetivo es cumplir con la fecha de 2014 para su puesta en servicio y completar el mapa ferroviario con la mejora de otros servicios, para ofrecer «una alternativa real y sostenible al transporte por carretera».
- ¿La 'Y' vasca es ahora un proyecto imparable?
- El inicio de las obras es una muy buena noticia para Euskadi y para Gipuzkoa, porque así nos acercamos a otros países avanzados que ya cuentan con un sistema de transporte sostenible como es el tren de alta velocidad.
- ¿Cuáles serán los próximos tramos que se ejecutarán?
- Hay cuatro tramos (Beasain este, Beasain oeste, Legorreta y Legorreta-Tolosa) que están en una fase de tramitación previa al inicio de las obras. Nuestro objetivo firme es que a lo largo de este año los cuatro tramos lleguen al último trámite y por tanto se inicien los trabajos.
- ¿Y el resto del trazado?
- En general, el resto de los tramos se encuentra en la fase de redacción del proyecto constructivo, salvo en algunas zonas, donde estamos en una fase anterior, por diferentes motivos. Por ejemplo, en Ezkio Itsaso, donde finalmente sí se va a construir una estación, que se está diseñando. En el tramo Zizurkil-Urnieta se aceptó una alegación presentada por una empresa, lo que ha obligado a hacer alguna modificación puntual del trazado. Y en el de Urnieta-Hernani, los parámetros que se recogían en un primer momento no son los óptimos para una infraestructura mixta, como el TAV, que transportará viajeros y mercancías.
- ETA ha lanzado una amenaza expresa contra el proyecto. ¿Teme algún atentado?
- Yo como consejera, el Gobierno Vasco y los ciudadanos tienen claro que el TAV es una infraestructura necesaria. Según las encuentras, sólo un 15% se muestra contrario, el mismo porcentaje que en el Parlamento Vasco. Pocos proyectos han suscitado ese apoyo parlamentario. Todos los opositores al proyecto tienen que respetar el deseo de la mayoría de este pueblo, que es tener la 'Y' vasca.
- ¿Se han tomado medidas de seguridad específicas para evitar sabotajes?
- Como responsables de la obra, estamos tomando todas las medidas que están en nuestras manos.
La conexión con Donostia
- ¿Cómo se va a configurar la entrada a Donostia?
- Llevamos más de un año trabajando con el Ministerio de Fomento, Adif y otras administraciones, para encajar el ramal. Ha sido complicado. Va a existir una estación internacional en Astigarraga, un punto complicado porque ahí confluyen otras infraestructuras de envergadura. También se han tenido que solventar los problemas de inundabilidad de la zona. Ahora estamos a la espera de que Fomento dé luz verde al proyecto básico del ramal, lo que supondrá la entrada de la alta velocidad en Donostia, hasta la puerta misma de la estación del Norte.
- Riberas es otro de los puntos neurálgicos, pues allí confluirán varios proyectos.
- Sí. Allí confluirá la alta velocidad, con la estación interconectada de Renfe y Euskotren y el Jardín de la Memoria. Las tres instituciones competentes estamos de acuerdo en la foto final. Es más, el Gobierno Vasco ha financiado la redacción del proyecto del Jardín de la Memoria, y ha reservado una partida presupuestaria de un millón de euros para su ejecución. Pero conociendo las dificultades del proyecto, el Ministerio de Fomento, Adif y Eusko Trenbide Sareak estamos de acuerdo en que primero se tienen que abordar la entrada de la alta velocidad, la estación ferroviaria, y luego se cubrirán las vías para construir el Jardín de la Memoria. La planificación no es un capricho, responde a criterios de seguridad. En esta cuestión, no es admisible actuar con ligerezas, proponiendo cualquier otra prioridad.
- ¿Pese a la actuación anunciada por el alcalde Odón Elorza para priorizar el Jardín de la Memoria?
- Insisto en que no es admisible actuar con ligereza en esta cuestión. El ayuntamiento conoce esta situación. No creo que nadie esté dispuesto a asumir tantos riesgos. Desde luego, Adif y esta consejería no lo están.
- ¿Cómo están siendo las negociaciones con los alcaldes para las expropiaciones de terrenos?
- Me gustaría hacer una mención expresa al alcalde de Ordizia, José Miguel Santamaría, porque está colaborando activamente con sus ciudadanos para que los acuerdos con los propietarios de tierras se hayan cerrado, y para que el pueblo conozca en todas sus dimensiones el proyecto ferroviario.
- ¿Y con el resto de alcaldes?
- Estamos todavía en otros plazos de la negociación. La figura de los alcaldes es importante. Se está trabajando con normalidad con todos.
- Hay cierto temor de que el TAV se convierta en un medio de transporte con precios inaccesibles.
- El TAV es un tren social. Lo va a ser en Euskadi y lo es donde ya está funcionando. La política tarifaria garantizará ese objetivo. Además, garantizará las necesidades de la ciudadanía con unos tiempos de desplazamiento de media hora, una alternativa real al uso de la carretera. La apuesta firme del Gobierno Vasco es la vertebración del territorio a través del sistema ferroviario, porque es el más sostenible. Es obvio que no existe un único proyecto que responda a todas las necesidades de transporte.
- ¿Entra en ese esquema la gestión de la red de Cercanías?
- Es un objetivo irrenunciable porque la planificación y el servicio ferroviarios se podrían optimizar si la gestión estuviese centrada en un única administración. Hemos demostrado que hemos sido capaces de impulsar de manera muy importante la utilización del ferrocarril. La competencia de Cercanías se ha reclamado dos veces, pero no se ha obtenido respuesta.
- ¿Y Euskotren?
- Al margen de la 'Y', el presupuesto dedicado a las inversiones ferroviarias de titularidad propia ha aumentado en los últimos tres años. En concreto, el de 2008 supone un 40% más. Se traduce en inversiones importantes como las mejoras previstas en la red de Euskotren. Ya está en marcha la estación Fandería-Oiartzun; estamos a punto de lanzar a licitación Loiola-Herrera, con 65 millones de euros de inversión, lo que permitirá duplicar las frecuencias; vamos a construir una nueva estación en Intxaurrondo, otra en Herrera y otra en Eibar. También se va a desdoblar el tramo Añorga-Rekalde. La red ferroviaria guipuzcoana está conociendo un avance y en poco tiempo los ciudadanos verán mejorado el servicio de forma evidente.