BIArritz. DV. Una pequeña parte de los acantilados de Biarritz sufrieron un desprendimiento de tierras la tarde del pasado viernes sobre la playa de Miramar, a la altura del faro. El desprendimiento afectó a unos cincuenta metros de la cornisa, y las piedras desprendidas, rocas de gran tamaño, cayeron sobre la playa.
La zona afectada, que habitualmente es frecuentada por paseantes, se encontraba desierta en el momento en que cayeron las rocas, debido a la pleamar que cubría completamente ese trozo de playa, por lo que no hubo que lamentar heridos.
Bomberos, agentes de policía y servicios de socorro examinaron la zona y detectaron la posibilidad de nuevos desprendimientos. Ante la falta de seguridad para los paseantes, el ayuntamiento estableció un perímetro de seguridad en la zona así como la prohibición de acercarse a la misma.
Según los técnicos, los desprendimientos se produjeron, al parecer, como consecuencia de las fuertes lluvias de las pasadas semanas, que se filtraron por las grietas, provocando roturas internas y el posterior desprendimiento de las rocas.
Esta parte de acantilado es de propiedad privada y pertenece al dueño de los terrenos en los que se encuentra, por lo que el ayuntamiento no ha hecho en él el mismo mantenimiento que en el resto de la cornisa que bordea la ciudad, donde ya se habían llevado a cabo obras para asegurar las rocas y evitar desprendimientos.