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RSS | ed. impresa | Regístrate | 18 mayo 2008

Cultura

CULTURA
Temporada de primavera
05.04.08 -

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SAN SEBASTIÁN. DV. Las galerías de arte guipuzcoanas también se guían por ciclos y ahora estrenan temporada de primavera. Este fin de semana varias de ellas inauguran exposición. Éste es el caso de la donostiarra Alga que presenta Txopitea versus Txopitea. Es la primera vez que se puede ver la obra del fallecido Daniel Txopitea junto a la de su hija Ainitze.
Son cerca de una treintena de obras, la mayoría de ellas en papel. De Txopitea padre se presentan varias piezas de la serie Colosos y Titanes que realizó en 1991. Aini-tze, por su parte, muestra unos collages.
Txopitea hija no quiere buscar similitudes entre las obras de los dos: «El título me sonó como si los dos nos encontráramos en un ring de boxeo, con nuestras piezas cara a cara colgadas de las paredes de una galería. Era una manera de reverberar el apellido». Sobre lo que pensaría su padre de esta exposición asegura que no tiene ni idea, «y mira que me lo pregunto».
Colosos y Titanes se ha mostrado bastante poco, sólo en la retrospectiva que se realizó en Montehermoso en Vitoria en el año 2000. Son obras en blanco y negro con un carácter bastante geométrico, entre lo positivo y lo negativo, y a pesar de su sencillez tienen una gran fuerza visual. Al mismo tiempo poseen un carácter neutro para no chocar con la otra parte de la exposición.
Ainitze Txopitea está dando sus primeros pasos como artista, «Antes no me había atrevido por la presencia tan fuerte de mi padre. Por respeto, rechazo o miedo no quería ni oír hablar de ser artista. Me volqué más en la poesía y la vena artística también salía a través de las páginas que diseñaba en internet».
Define su trabajo como sencillo, «trabajo el collage muy intuitivamente. La palabra está muy presente en casi todas las obras porque me gusta eso de decir sin decir. Creo que tiene un aire fresco y con el color rosa doy un poco de unidad y vistosidad. También creo que tiene una parte de vintage o retro, porque en el fondo el collage es eso... reciclar para construir».
Esencia vital
A Nori Ushijima le gusta reflexionar sobre la esencia del ser humano y Entelequia, la exposición instalada en la galería Arteko, es un reflejo de los caminos que siguen sus pensamientos. «Es la palabra que resume la esencia vital de las personas junto a la sustancia química y física que nos rodea que es la naturaleza», explica el pintor japonés. La figura humana es la protagonista de la treintena de cuadros y dibujos expuestos.
La mitología está muy presente en su obra como lo reflejan los títulos: Minerva domando al centauro, Epimetreo y Prometeo, Fauno, o Rapto de Europa. «La mitología es una sustancia a la que siempre se ha recurrido para explicar cómo somos. El enigma de nuestra sustancia humana deriva de la mitología, siempre estamos hablando de los dioses».
Aunque a simple vista la temática mitológica predomina, los cuadros tienen una profunda carga erótica como una manera de ser sutil. «Si quisiera mostrar todo de una forma evidente hubiera recurrido a la pornografía como metáfora del mundo actual lleno de guerras y otros despropósitos; prefiero no ser tan evidente y utilizar la sensualidad para hacer reflexionar al espectador».
Entre la treintena de obras destaca el díptico Autorretrato del laberinto de Creta con un minotauro. Esta figura mitológica está muy presente y la incluye porque «representa nuestra inquietud desde los tiempos de los antiguos griegos. Pero aunque es un reflejo de un mundo lleno de guerras también he incluido una escalera para poder escapar como símbolo de esperanza».
La galería irunesa Kokoschka presenta los óleos pintados sobre tabla de Marnay (José Antonio González Gómez). Sus obras recogen distintos paisajes en su mayoría marítimos de la costa guipuzcoana desde Donostia hasta Hondarribia.
En el Centro Cultural Egia se expone Naturalísimos, imaginaciones y atrevimientos, con pinturas de Aitor Olasolo. Con predominio de los azules muestra un amplio recorrido por el cuerpo humano, por paisajes desolados y otros más reconocibles en un surrealismo que sumerge al espectador en mundos oníricos.
Por último en la galería Echeberría, la decana de Gipuzkoa, se encuentran los bodegones modernos de José Collar. Las piezas son dípticos y trípticos que se convierten en estudios sobre ciruelas, granadas, racimos de uvas, todos con intensos coloridos que le desmarcan del realismo.
tflano@diariovasco.com
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