SAN SEBASTIÁN.DV. En los próximos meses se iniciará la construcción de la pasarela peatonal de acero y madera entre Sagüés y la punta de Mompás. Lo anunció ayer en San Sebastián el director general de Costas del Ministerio de Medio Ambiente, José Fernández Pérez, durante el acto de presentación de la exposición que informa desde hoy a la ciudadanía de todos los detalles del proyecto. Una muestra, ubicada en un lateral del Victoria Eugenia y en una carpa de la plaza de Oquendo, que incorporará en breve el estudio de impacto ambiental realizado, requisito imprescindible para sacar a concurso las obras. La ejecución de la pasarela se prolongará durante dos años y costará 14 millones de euros, que pagará en su integridad el Ministerio.
«Se hace realidad un sueño», resumió el alcalde, Odón Elorza. «Ese deseo es, en realidad, un derecho de los ciudadanos a circular libremente por la costa que vamos a satisfacer», contestó José Fernández. Un ambiente de satisfacción rodeó el acto de ayer en la Sala Club del Victoria Eugenia. La inauguraciíon de la muestra, que se podrá contemplar hasta el 15 de junio, supone el pistoletazo de salida para la materialización de kla pasarela, un reto casi personal del alcalde en el que se ha empeñado a fondo los últimos 4 años.
El proyecto ya ha sido aprobado por el Consejo de Ministros, después de sortear la desautorización del Departamento de Medio Ambinete del Gobierno Vasco -por contravenir lo dispuesto en el Plan Territorial Sectorial del Litoral vasco (PTS)- mediante la consideración de «obra de interés general». Esta calificación exige un procedimiento de evaluación de impacto ambiental, un estudio ya concluido -se trabaja ahora en su traducción al euskera- que saldrá en unos días a exposición pública. Durante el mes siguiente a este trámite cualquier ciudadano, colectivo o institución pública podrá presentar alegaciones al mismo y las que el Ministerio considere aprovechables se incluirán como determinaciones en el proyecto de ejecución. Finalizado este procedimiento, saldrá a licitación al unísono la redacción del proyecto de ejecución y las obras, una novedad administrativa para este Ministerio justificiada, según el director general de Costas, en el deseo de que la empresa que asuma la ejecución «esté muy empapada» de todas las consideraciones del proyecto. Si no se tuerce la planificación prevista con nuevos estudios, José Fernández apuntó que las obras de la pasarela podrían empezar «este mismo año».
La exposición es una pieza complementaria al procedimiento reglado de participación pública. Los ciudadanos podrán analizar los diferentes elementos que rodean el proyecto. Desde el proceso constructivo y las características de la pasarela, a los antecedentes históricos, pasando por las cuestiones jurídicas, medio mbientales, los ejemplos que ofrecen actuaciones parecidas en otras partes del mundo, y las opiniones de todos los grupos municipales. Todo mostrado con grandes imágenes -la fotografía de mayor tamaño se obtuvo mediante una cámara que ofrecía 38 megapixels de resolución- y mediante dos espectaculares maquetas a escala 1/250 y 1/50 que ofrecen al visitante una perfecta visión de cómo quedará instalada la pasarela «levitando» -en palabras de Fernández- entre el mar y los acantilados del monte Ulía.
Los 725 metros de largo y los 5 de ancho de la pasarela serpentearán por el Monte Ulía a 8 metros de distancia de la ladera -para evitar los desprendimientos- y a unos 15 metros de altura media sobre el mar -la mitad final de su recorrido se traza a 18 y 20 metros de altura sobre el agua-. La pasarela tendrá una barandilla de 1,10 metros de altura y un suelo de madera con una pendiente máxima del 3%.
Los responsables del Ministerio de Medio Ambiente explicaron ayer que frente a modelos de paseo marítimo «muy duros» para el litoral costero, se apostó por esta pasarela liviana que, no sólo respeta todos los valores del medio natural en el que se inserta, sino que ofrece también innovaciones.