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RSS | ed. impresa | Regístrate | 31 julio 2010

San Sebastián

CIUDADANOSNICOLÁS PÉREZ SE PRESENTA LA FUNDACIÓN 'PROFESIONALES SOLIDARIOS'
«Olvidamos que cuidar a un dependiente es más que empujar una silla»

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«Olvidamos que cuidar a un dependiente es más que empujar una silla»
Nicolás Pérez Rincón, ingeniero, miembro combativo de la fundación 'Profesionales Solidarios'. [USOZ]
Será un seminario teórico-práctico. Una serie de conferencias en torno a la persona del cuidador familiar. Su realidad. Sus necesidades. Sus miedos. Obligaciones. Depresiones. Su preparación. Su formación. Su compromiso. Será la presentación a la sociedad guipuzcoana de Profesionales Solidarios, una reunión de farmacéuticos, médicos, fisioterapeutas, abogados, rehabilitadores, psiquiatras, psicólogos... que pretende cuidar al que cuida, preocuparse del que se preocupa, no olvidarse de aquellos a quienes todos olvidan: los que cuidan a las personas dependientes. En un día de lluvia charlamos con uno de los impulsores de esta lucha, Nicolás, ingeniero castellano casado con una dama de Lazkao. Golfista, pelotari, recorre los despachos de todas las instituciones en busca de ayuda para sus afanes.
- Cuidar al cuidador... un retruécano con mucha miga dentro.
- Llega un momento en la vida de muchos en el que decides que quieres dar algo de lo mucho o poco que tú tienes o has recibido. Dar, compartir. Podríamos habernos ocupado de los niños huérfanos, de las minorías, de los emigrantes, pero nuestra propia experiencia personal, familiar, nos hizo entrar en contacto con los que cuidan al enfermo, al paralítico, al anciano, a quien perdió la memoria. Descubrimos que la calidad de vida de esos dependientes está en estrecha relación con la preparación, la situación anímica y profesional de quienes los cuidan. Descubrimos también que tal como se desarrollan nuestras vidas, muchos acabaremos siendo dependientes y otros somos ya cuidadores potenciales.
- Esas reflexiones y sensaciones, les llevaron a decidir que alguien debía ocuparse del cuidador.
- Exactamente. Creo que todo se resume un poco en la frase que hemos elegido como título de nuestra charla: cuidar a una persona dependiente es mucho más que empujar su silla de ruedas. Sin embargo, cuando vemos a esas muchachas emigrantes acompañando a ancianos sólo vemos eso: alguien cuyo trabajo es atender a un viejo. Y se trata de mucho más. Entraña igualmente una responsabilidad bien grande. Los cuidadores transmiten (o no) calidad de vida, alegría de vida, sensación de vida. Por eso hemos de preocuparnos (y ocuparnos) no sólo de su preparación profesional sino también de su estabilidad emocional, de aliviar sus preocupaciones, de ayudarles a resolver los grandes, medianos y pequeños problemas cotidianos que se convierten en auténticas losas cuando tu vida gira en torno a alguien que depende casi, o sin el casi, exclusivamente de tí.
- Entonces, ustedes ayudarán al cuidador a y en...
- Incluso a acercarle información sobre todas las ayudas a las que él o ella y aquellos a quienes cuidan tienen derecho. Muchas veces, tantas veces, se ignoran los mil puentes tendidos por las instituciones y las asociaciones. Simplemente porque tu día, tus 24 horas, están dedicadas a alguien que te absorbe en cuerpo y alma.
- Tiempo, no hay tiempo, ganas no hay ganas porque te desanimas, te pierdes. Y sin embargo, ustedes se presentan en sociedad con un macro seminario que se extiende a lo largo de tres jueves de abril y tres de mayo.
- Entiendo lo que quieres decirme: muchos cuidadores no podrán permitirse el lujo de estar seis jornadas en los locales de Osteoplac, en el Paseo del Urumea 3 de cuatro y media a seis de la tarde. Pero se trata, simplemente, de nuestra manera de mostrar que existimos. Con el tiempo, con la ayuda de todos, seremos nosotros quienes busquemos y encontremos a los cuidadores para ofrecerles nuestro apoyo total. Iremos casi puerta por puerta.
- ¡Como los Testigos de Jehová!
- ¿Y por qué no íbamos a ir al encuentro real de los cuidadores? Por eso nuestros folletos estarán también en los lugares que son de visita obligada para ellos. Las farmacias, por ejemplo. Las órdenes religiosas que se encargan de canalizar la oferta y la demanda de cuidadores/as. Pero también nos acercaremos a ellos en la calle. Y les facilitaremos, repito, el contacto con las instituciones.
- Leyendo los temas del seminario se descubren muchos de los miedos y peligros del cuidador..
- Justamente. Se habla mucho de cómo prevenir el dolor, las llagas, las úlceras provocadas por la inmovilización del paciente, pero dos fisioterapeutas que colaboran con nosotras, María Cachafeiro y Ainhoa Martínez, más la enfermera Coro Ormazabal nos hablarán, fíjate, de cómo ha de proteger su cuerpo el cuidador cuando deba movilizar a un enfermo. María Jesús Luján, presidenta de la asociación de Cuidadores Familiares de Alicante reflexionará sobre la ansiedad y el estrés producido por el hecho de cuidar a alguien. Nuestra presidenta, Nuria Mata, tratará otro asunto delicado y muy real: ¿cómo influye un enfermo, un ser dependiente, en las relaciones familiares y cuál ha de ser o puede ser o debería ser el alcance del compromiso familiar?
- Largo e intenso va a ser su camino, profesionales solidarios...
- Lo sabemos. Como sabemos también que todos acabaremos por estar en un lado o en otro de esta historia: o cuidaremos o tendremos que cuidar. Más aún: acaso un día cuidemos y otro seremos cuidados.
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