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RSS | ed. impresa | Regístrate | 9 julio 2009

Cultura

CULTURA
La arquitectura simpática

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SAN SEBASTIÁN. DV. Todo empezó como una broma y ha terminado en un libro que es una declaración de intenciones. Los arquitectos donostiarras Marte Mujika y Roberto Villamayor, compañeros de oficio y pareja en «la vida real», comenzaron a ironizar sobre la arquitectura high tech, esa que tiene en Norman Foster o Richard Rogers sus principales valedores, y que se basa en los materiales y técnicas de última generación. En sus conversaciones privadas Mujika y Villamayor hablaban, casi como un chiste, de la alternativa jai tek haciendo un juego lúdico de palabras en la traslación del inglés al euskera. Y así nació un ciclo de conferencias y un libro, presentado ayer a los medios de comunicación y esta tarde al público en un acto que acoge Tabakalera.
¿Qué es la arquitectura jai tek? «Una arquitectura de escala humana, con un punto de juego, adaptada a cada medio, y en la que el arquitecto se pone al servicio de la comunidad», explica Villamayor. Sería lo opuesto a la arquitectura a gran escala del actual star-system, una reivindicación de la sencillez y el uso racional de recursos. «Se trata de combinar la eficacia técnica con la eficacia social, de ver la arquitectura como un medio para la convivencia del ser humano con el territorio».
El ejemplo de Urbasa
¿Por ejemplo? «Hemos vuelto estos días a la sierra de Urbasa, un lugar que frecuentamos», explican los autores del libro. «Urbasa es un lugar autogestionado por los vecinos desde hace siglos, que han regulado desde siempre el pasto o las hayas con criterios que ahora llamaríamos de sostenibilidad pero que eran puro sentido común: aprovechar los recursos de modo que no se agotaran sino que se regeneraran naturalmente».
Cuando escuchan hablar de high tech estos dos arquitectos piensan que la creación tecnológicamente más compleja es el propio ser humano. Y desconfían cuando un arquitecto dice que la gente no entiende su obra. «El problema quizás no esté en la gente sino en el propio arquitecto», responden.
Con esos criterios Marte Mujika y Roberto Villamayor organizaron un ciclo de conferencias en la Escuela de Arquitectura en el que pudieron verse cinco ejemplos de arquitectura jai tek. Esas cinco muestras forman ahora parte del libro Jai Tek, tecnología feliz, editado de la mano de Kutxa, el Colegio de Arquitectos Vasco Navarro y la Escuela de Arquitectura de la UPV.
El ejemplo más espectacular de jai tek es la plaza de toros portátil conocida como La Petatera, en la localidad mexicana de Colima. Desde hace tres siglos los vecinos de la localidad levantan cada año esa plaza con «tecnología» básica como palos, nudos y esterillas. El prestigioso arquitecto Carlos Mijares fue convocado a esa localidad para aplicar un sistema más moderno de construcción «pero lo que hizo fue admirarse de que técnicas antiguas, el esfuerzo en comunidad de los vecinos y sus habilidades fueran capaces de crear una arquitectura tan funcional, sostenible y perfecta», explica Villamayor. Desde entonces Mijares divulga ese ejemplo de arquitectura.
La rehabilitación del municipio alavés de Salinas de Añana, realizada por Mikel Landa y Alazne Ochandiano, de LO arquitectos, es otra muestra jai tek. «Había decaído el uso de las salinas y el propio pueblo. Landa planteó rehabilitar el pueblo con las 'tecnologías' que habían usado las salinas desde hace décadas, como azadas o hachas. Y el resultado mereció la pena», argumentan los autores del libro.
Agua del subsuelo
Tres ejemplos más conforman el libro. La Casa Consistorial de Santa Perpetua de Mogoda, en Barcelona, del estudio Stem Arquitectes, una construcción con materiales reciclables y que puede desmontarse en su totalidad: en un momento dado, el edificio puede deshacerse y rehacerse en otro solar.
El ecoboulevard de Vallecas es un ejemplo clave, obra de Belinda Tato, José Luis Vallejo y Diego García-Setién. Cuando se construyó el nuevo y superpoblado ensanche de Vallecas se previó un gran bouvelard en medio. Pero en lugar de hacer una clásica alameda o zona verde se plantearon tres grandes «árboles de aire», construcciones donde se reúnen los vecinos y se programan actividades comunitarias o culturales como focos vitales del barrio.
El último ejemplo de jai tek es el qanat, viejo sistema histórico de aprovechamiento del agua bajo la capa freática, utilizado en culturas antiguas, como Persia, pero también en Madrid o Pamplona.
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