SAN SEBASTIÁN. DV. Los trabajadores de la empresa Indubrik de Soraluze comienzan a estar acostumbrados a ver caer coches al río Deba. A finales del pasado año supieron de la muerte de una persona después de que su turismo se precipitase al cauce del Deba y ayer fueron testigos de cómo un hombre salvaba la vida de milagro en similares circunstancias. «Escuchamos un ruido fuerte y al asomarnos a la ventana vimos cómo un coche de color rojo era arrastrado por las aguas con su conductor dentro. Por suerte, esta vez al ocupante no le ha pasado nada. Salió del coche y alcanzó la orilla», manifestó una testigo del suceso.
El accidente, según fuentes del departamento vasco de Interior, tuvo lugar minutos antes de las once de la mañana, en la carretera GI-627 a su paso por Soraluze, a la altura del Polígono de Agate, en la zona conocida como la curva de embalajes Ansola. Por causas que aún se están siendo investigadas, un turismo Ford Escort matriculado en Donostia cayó al río Deba cuando se disponía a cruzar el puente que conecta la citada vía con la empresa Indubrik.
A consecuencia del percance, el conductor del vehículo, MA.A.G., un varón de 40 años, vecino de Bergara, quedó en un primer momento atrapado en el interior del coche que fue arrastrado por la corriente más de medio centenar de metros. Testigos presenciales manifestaron que tras el suceso se vivieron momentos de tensión. «Nada más ver lo que había sucedido hemos llamado al 112, pero, claro, entre tanto, el conductor se encontraba dentro y no sabíamos qué era de él. Han sido momentos de incertidumbre», indicaron.
El chófer pudo abandonar el vehículo por sus propios medios. «Creemos que ha salido por la ventana de su lado y ha llegado a la orilla sin demasiados problemas. Allí ha esperado a que llegasen los bomberos que le han rescatado. Le han colocado una escalera y la ha subido él mismo», indicaron.
Los mismos testigos manifestaron que «el conductor parecía que físicamente se encontraba bien aunque su semblante reflejaba claramente el susto que llevaba dentro», indicaron. A pesar de su aparente buen estado, el ocupante fue evacuado al Hospital de Mendaro.
En esta misma zona, el pasado 30 de diciembre un joven de Azkoitia resultó muerto y otras cinco personas sufrieron heridas de diversa consideración a consecuencia de un accidente que se produjo tras colisionar dos vehículos, uno de los cuales también se precipitó al río. Muy cerca de este mismo punto, otras dos personas de nacionalidad rumana fallecieron el 15 de diciembre tras un choque entre dos vehículos. «En esta zona se producen muchos accidentes, demasiado,», afirman trabajadores de las empresas del polígono.
Debido a las retenciones que generó este suceso, se produjo un segundo accidente que se saldó con un balance dos personas heridas de consideración. En el percance se vieron implicados una furgoneta y un todoterreno. Los heridos, S.A.E., de 45 años, y una mujer, MP.A.L., de 64, ambos vecinos de Eibar, fueron evacuados al Hospital de Mendaro.