san sebastián. DV. Todo indica que el edificio del Bellas Artes se convertirá en hotel, una vez sea derribado, reconstruido y recuperada su cúpula original. Tras años en los que la empresa propietaria del inmueble, la Sade, ha planteado distintos usos para el antiguo cine sin que ninguno fructificase, parece que el acuerdo entre Ayuntamiento y propiedad para que el hotel prospere está muy cerca.
Esta misma semana está prevista una cumbre en la que participarán representantes del gobierno municipal, de la Sade, del Plan General y de los redactores del Plan de Protección del Patrimonio de San Sebastián. La reunión, se asegura, será decisiva.
Fuentes municipales afirmaron ayer a este periódico que las opciones para el futuro del Bellas Artes siguen abiertas, que no hay todavía un acuerdo cerrado, pero otras señalaron que se ha avanzado en las conversaciones y que la Sade presentará en breve y de forma oficial una petición de licencia que incluirá el derribo del edificio actual y su reconstrucción filológica, similar a la que se hizo en el complejo de La Perla. Molduras y dimensiones actuales actuales se respetarían.
El arquitecto que se ha encargado del proyecto que va a presentar la Sade es Joaquín Zubiría, el mismo que se encargó de la reconstrucción filológica de La Perla y el que ha llevado a cabo la rehabilitación interior del teatro Victoria Eugenia. Su propuesta implicaría ese derribo del actual edificio recuperando su estructura exterior, pero también la antigua cúpula de primeros de siglo, (la actual es de los años 50) y utilizando un sistema arquitectónico que permite que la fachada sea idéntica, aunque las habitaciones tengan iluminación natural.
En el proyecto para conseguir la licencia figurarían también los levantes que autoriza el Plan General para el edificio, que son retranqueados. Se asegura que el hotel servirá para dar vida a la zona y, al parecer, en la planta baja podría ubicarse algún uso de tipo comercial.
Y es que el edificio del Bellas Artes tiene permitidos usos terciarios, lo que implica que no puede convertirse en viviendas, pero tampoco en equipamiento de tipo cultural o de uso comunitario. Sí puede convertirse en hotel, aunque también en un inmueble para oficinas y despachos o para usos comerciales en todas las plantas. La posibilidad legal de usos terciarios encarece de forma considerable el precio de un inmueble que quisiera ser adquirido por alguna institución para un uso de equipamiento comunitario, una propuesta que se ha lanzado en diferentes ocasiones por parte de algunas asociaciones y partidos políticos.
Hasta el momento, la Sade ha buscado en distintas ocasiones que se convirtiera en hotel, al principio vinculado incluso a la cadena AC, relacionada con hoteles urbanos con encanto y de lujo. Parece que, tal y como ocurrirá con el Astoria, la Sade, una vez que consiga la luz verde municipal, optará por llevar la gestión de la instalación hotelera. ¿De cuántas habitaciones? En principio es pronto para determinarlo y tampoco se sabe cuanto pueden durar los trámites si se llega a un acuerdo firme que permita las obras. Sí parece que el nuevo hotel estaría dentro de la gama alta y que su centralidad le aportaría un valor añadido que gusta en el seno de los responsables de Turismo.
Sí parece que ambas partes tienen interés en desbloquear esta cuestión, ya que, además, el edificio no se encuentra en buenas condiciones.